REDACCIÓN / AGENCIAS | A CORUÑA / MADRID
Unos 18.000 parados gallegos, según estimaciones de UGT, que hayan agotado la prestación por desempleo se beneficiarán de la prórroga de seis meses del subsidio de 426 euros que ayer anunció el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
El jefe del Ejecutivo afirmó que de esta prestación se podrán beneficiar los que a la entrada en vigor de la medida ya no tengan posibilidad de prestación contributiva o asistencial.
"Es una ayuda a 300.000 personas, y con la prórroga vamos a incorporar a otras 200.000, según nuestra estimación", explicó Zapatero, que afirmó que "merece la pena hacer ese esfuerzo de cohesión por la sociedad".
Según explicaron fuentes del Ministerio de Trabajo, lo que el Consejo de Ministros aprobará el viernes será la ampliación por seis meses del Programa Temporal de Protección por Desempleo e Inserción, que incluye dicha prestación.
La ayuda, señalaron las mismas fuentes, seguirá siendo de seis meses para cada beneficiario, que sólo puede disfrutarla una vez.
El pasado mes de agosto, y cuando la crisis ya llevaba muchos meses provocando un fuerte aumento del desempleo, el Gobierno aprobó dicho programa para ayudar a los desempleados que agotasen su subsidio y careciesen de rentas superiores al 75% del Salario Mínimo Interprofesional.
Aquella prestación fue inicialmente de 421 euros, y ha subido este año, según recordó el propio Zapatero, a 426 euros. A fecha 31 de enero, según los datos del Ministerio, había 318.197 beneficiarios de este programa.
Hace dos semanas, el 25 de enero, el ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, ya se mostró partidario de prorrogar esta ayuda, en un contexto en el que el paro va a seguir subiendo, aunque de forma más atenuada.
Corbacho señaló entonces que el Programa Temporal de Protección por Desempleo e Inserción debe continuar porque las causas que impulsaron al Gobierno a adoptar esta medida no han desaparecido aún e incluso "han empeorado".
No obstante, precisó que la ayuda no debe mantenerse para las mismas personas que ya la percibieron, y dijo que quienes ya no la tienen y no trabajan deberían acogerse a las rentas de inserción social de las comunidades autónomas.
El presidente del Gobierno también aprovechó su comparecencia ante el Grupo Parlamentario Socialista en la Cámara Alta para felicitar a empresarios y sindicatos por el acuerdo de contención salarial. Según dijo, se trata de una "buenísima noticia, que da seguridad, estabilidad y confianza a los trabajadores" y que "ayudará seriamente a la recuperación económica".
Zapatero afirmó que, a su juicio, "los mejores aliados para la recuperación económica son los acuerdos sociales entre empresarios y trabajadores", así como que uno de sus objetivos fundamentales es "preservar la paz social". Zapatero defendió que la "concertación" será la clave para sacar adelante su propuesta de reforma laboral, que ha defendido ante sus parlamentarios como un instrumento "que ayude a crear empleo cuando la recuperación económica tenga vigor" y que afronte el "problema capital" de la temporalidad.
Para Zapatero, aunque los "partidarios de la mano dura" hayan tachado la reforma de "documento light", el documento "no es ni duro ni blando", sino "un documento pacífico y para la concertación" y ha recalcado que trabajará para que haya acuerdo.
El jefe del Ejecutivo pidió además un debate "sereno y racional" sobre su propuesta de reforma del sistema público de pensiones, y subrayó que ésta "no se debe a ninguna urgencia" sino que tiene la vista puesta en 2030. "Espero que el debate concluya en un gran acuerdo", apuntó.
José Luis Zapatero defendió que lo que se pretende abordar es un problema demográfico porque, con el envejecimiento de la población y el aumento progresivo de las pensiones más bajas -compromiso que Zapatero ha mantenido- lo previsible es que las pensiones se lleven más de un 10% del PIB en el futuro.
El presidente del Gobierno calificó la demografía como "uno de los problemas principales" del país. Según explicó, para afrontarlo -en particular para promover la natalidad y la entrada de mujeres en el mercado laboral- son necesarios los "derechos sociales que a algunos les parecen despilfarro y gasto inútil", como la ley de dependencia, la de igualdad y la de educación infantil.
Según dijo, el camino de la "igualdad de oportunidades" es el que han tomado también otros países europeos. Zapatero se mostró consciente de que "era necesario explicarlo" para evitar el reproche de que sus medidas "estaban improvisadas".
En varias ocasiones, Zapatero dejó claro que todos los planes anunciados en las últimas semanas ya los adelantó en diciembre en el Congreso, momento en que presentó la Estrategia de Economía Sostenible, y ante la prensa en su rueda de prensa de fin de año. El presidente se refirió además al plan de austeridad, que prevé ahorrar 50.000 millones de euros hasta 2013, y explicó que "es riguroso" y "se va a cumplir".