AGENCIAS | VIGO
Agentes de la Policía Científica de la Guardia Civil investigan desde ayer el ataque con cócteles molotov perpetrado en la madrugada de ayer contra la casa sindical de O Porriño y que causó daños en las sedes de CCOO y UGT. El suceso ocurrió poco antes de las 2.20 horas, cuando los bomberos de O Porriño recibieron el aviso de ataque. Cuando los efectivos llegaron a la sede sindical encontraron restos de una botella, una mecha y una piedra, por lo que concluyeron que los autores lanzaron los cócteles molotov contra una de las ventanas, aunque no llegaron a incendiarse. Además de constatar que el cóctel molotov no había entrado en las dependencias, los efectivos observaron que la fachada estaba manchada de hollín, el cristal de una ventana estaba roto y había otro estallado.
Fuentes de la Policía Local, que también se desplazaron al lugar a raíz de los hechos, precisaron que se lanzaron "dos cócteles-molotov" contra la casa sindical y que provocaron rotura de cristales y desperfectos en el marco de aluminio de una ventana. Las mismas fuentes explicaron que en estas instalaciones se ubican las sedes de las centrales CCOO y UGT ya que la CIG "acaba de cambiarse" a otro emplazamiento, aunque anteriormente también tenía su sede en este inmueble, pero en una zona distinta.
Los dos sindicatos afectados vincularon estos hechos con la huelga convocada para ayer en el sector naval de la comarca de Vigo. "Esto es un acto terrorista puro y duro que coincide con una jornada de huelga convocada por la CIG, sobre la que tanto CCOO como UGT nos posicionamos en contra", aseguró el secretario comarcal de este último sindicato, Antonio Juste. Juste cree que éstos "no son tiempos ni hay motivos para una convocatoria de huelga", y consideró que "con la que está cayendo" es necesario reducir "la conflictividad y la constante crispación".
El dirigente sindical negó que las empresas contraten mano de obra barata, tal como denuncia la CIG, lo que, a su juicio, "es totalmente falso", aunque reconoció que en el sector hay un buen número de trabajadores extranjeros. José Cameselle, secretario comarcal de CCOO, señaló que este es el tercer ataque que sufre el sindicato en mes y medio. El primero se produjo en la sede de Navia, contra la que lanzaron cócteles molotov, y en la que posteriormente aparecieron pintadas y cristales rotos. "Evidentemente, este ataque tiene mucho que ver con la postura del sindicato ante la huelga convocada en Vigo. Entendemos que nuestra posición no guste y están tratando de atemorizarnos", afirmó.
"Rechazamos este tipo de ataques y provocaciones. Cuando no hay argumentos sindicales lo que se hace es calentar, mirar al enemigo desde la acera de enfrente y orientar posiblemente hacia unas organizaciones sindicales que en estos momentos están desarrollando su actividad sindical para que los trabajadores sufran la crisis lo menos posible", afirmó.
"Los barcos no se construyen en Vigo; se hacen en O Porriño y se montan en los astilleros", dijo Cameselle, con lo que hay casi más trabajadores del naval en este municipio que en la ciudad olívica.
Aunque O Porriño es un municipio del interior del área de Vigo, cuenta con un buen número de industrias auxiliares que trabajan para el sector naval de Vigo, integrado por unos 5.000 trabajadores.
Los cocteles molotov fracturaron los vidrios de las ventanas pero no causaron daños en el interior, sólo en la fachada exterior.
La huelga convocada para ayer en el sector naval de la provincia de Pontevedra afectó a la actividad de cuatro de los nueve astilleros vigueses y tuvo un seguimiento del 75%, según la CIG.