LUI COSTAS | A CORUÑA
Volvoreta SA, la empresa de confección de la diseñadora Kina Fernández obtuvo en los dos últimos años más ingresos en subvenciones de administraciones públicas que beneficios en la explotación de su negocio de confección y venta de prendas. A la vista de las últimas cuentas depositadas por la empresa en el Registro Mercantil, las de 2008, la sociedad que comparten la diseñadora y su marido apenas daba beneficios antes de que la crisis económica y la fuerte contracción del consumo redujeran sus ventas hasta un 20%.
La textil apenas ganó 15.000 euros al cierre de 2007, menos de la mitad de lo que percibió el año siguiente en concepto de subvenciones de la Xunta y el Gobierno. La empresa cobró 34.461,79 euros en ayudas a lo largo de 2008, un ejercicio que cerró con unas pérdidas próximas a los 600.000 euros (594.452,84). El Instituto Galego de Promoción Económica (Igape) inyectó 23.395,90 euros en la empresa; la Consellería de Traballo le pagó otros 9.654 euros y el Instituto Español de Comercio Exterior, 5.412 euros, cantidades muy modestas pero a la vez suficientes para sumar el doble de lo que la diseñadora y su marido se embolsaron como beneficios del negocio.
El titular del juzgado de lo Mercantil número 1 de A Coruña declaró a Volvoreta SA en concurso de acreedores el pasado 21 de enero, tras recibir la solicitud de la compañía a finales del año pasado y antes de presentar sus últimas cuentas. Al cierre de 2008 las deudas de la compañía ascendían a 4,6 millones de euros, repartidos entre la banca y acreedores comerciales. El volumen de deuda representaba para entonces el 70% del pasivo, aunque el año anterior ya ascendía al 61,19%.
El mismo día en que el concurso de acreedores salió publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), María Álvarez, hija de los dos socios, anunció a las trabajadoras la próxima presentación de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para más de la mitad de la plantilla y que la compañía concretó ante el juzgado de lo Mercantil el pasado 18 de febrero. El plan de viabilidad de Volvoreta S. pasa por despedir a 24 de las 46 empleadas de la fábrica -en las tiendas que la empresa tiene en Madrid, Ávila y A Coruña no se prevén bajas-, aunque la empresa no ha aclarado nada de momento sobre cuáles son los puestos de trabajo que pretende eliminar ni una posible relación de afectadas.
El administrador concursal y los representantes legales de la plantilla y la empresa se reunieron ayer por primera vez para fijar la agenda de trabajo del periodo de consultas en el que negociarán las condiciones del ERE. La empresa se había comprometido a presentar un plan de viabilidad y la memoria que explica los motivos de la regulación laboral y las medidas a adoptar de ahora en adelante, pero según fuentes de la negociación, la empresa no presentó ni las cuentas del último ejercicio.
La negociación arrancará la próxima semana y aunque los representantes de los trabajadores se muestran escépticos con las posibilidades de cerrar un acuerdo, dan por hecho que el proceso no se prolongará más allá del mes de abril.
Volvoreta SA adeuda a las trabajadoras más de 144.000 euros por las dos pagas extraordinarias de 2008 y 2009 que les debe, aunque se ha comprometido a abonar los salarios, al menos hasta que se apruebe el ERE.
Kina Fernández sufre graves problemas económicos desde el año pasado, cuando recibió un aval del Igape por valor de 1,2 millones de euros con el que pretendía obtener un crédito de 1,7 millones para superar el bache. Los responsables de la empresa negociaron hasta última hora con tres entidades financieras que finalmente denegaron su auxilio.
María Álvarez reconoció una vez declarada la empresa en concurso de acreedores que Kina Fernández ya había trasladado parte de su producción a Portugal, aunque descartaba deslocalizar la producción a China o Turquía.