J. PÉREZ | A CORUÑA
La Asociación Empresarial Eólica (AEE) y los sindicatos CCOO y UGT acaban de firmar un manifiesto en el que denuncian la pérdida de 6.000 puestos de trabajo directos y más de 10.000 indirectos a causa del registro de preasignación de las energías renovables, en el que todos los proyectos tienen que apuntarse para ser autorizados y con un cupo de megavatios (MW) ya agotado. Por eso reclaman que la potencia prevista para 2011 se adelante al actual 2010 y que la que se contemplaba para 2012 también se adelante un año.
"Una situación como la que vive el sector actualmente era impensable hace un año", se queja el presidente de la patronal eólica nacional, José Donoso, que defiende que el sector ha sido "modélico". Durante 2008, el negocio del viento aportó 3.803 millones al PIB, el 0,39% del total, las exportaciones sumaron 2.900 millones de euros y se añadieron 4.000 nuevos empleos hasta alcanzar los 41.000.
El sector cree que los problemas continuarán en los próximos meses con una mayor reducción de la carga de trabajo para las empresas fabricantes de componentes -varias de ellas en Galicia y con unos cuantos ERE abiertos-, con lo que "el fenómeno de la deslocalización es una seria amenaza".