AGENCIAS | BRUSELAS
Los ministros de Economía de la Unión Europea acordaron ayer el orden en que deben empezar a retirarse las medidas de estímulo que se adoptaron a finales de 2008 para amortiguar el impacto de la crisis económica y financiera.
En primer lugar se eliminarán los planes de ayuda a sectores específicos, como las subvenciones directas a la compra de coches. A continuación, desde mediados de 2010 comenzarán a suprimirse las medidas extraordinarias de apoyo al empleo, como la reducción de jornada, "siempre que se vaya consolidando la recuperación". Finalmente, se suprimirán los planes para facilitar financiación a las empresas, según las conclusiones aprobadas por los Veintisiete.
Las medidas de apoyo al mercado de trabajo está previsto que comiencen a se retiradas, "en cuanto la recuperación esté asegurada, lo que ocurrirá a partir de la segunda mitad de 2010 para el conjunto de la UE", aunque el calendario preciso dependerá de la situación de cada país. "Las medidas han sido extraordinariamente útiles y efectivas para el mantenimiento de la estabilidad económica en la región durante el periodo más agudo de la crisis", señaló la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado. Pero resaltó que "es tiempo ya de ir preparando las estrategias de salida".
"En todo caso, la retirada deberá ser gradual", dijo la vicepresidenta. Los ministros encargaron a la Comisión que presente un informe sobre esta cuestión en mayo. Según el texto acordado, las medidas de apoyo a la financiación de la actividad económica "deberán subordinarse a la capacidad de las entidades financieras de ofrecer créditos adecuados a las empresas solventes".
En último lugar se acometerá la desactivación de las medidas de apoyo al sector financiero, lo que se examinará en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno en el Consejo Europeo que se celebrará el mes de junio. "En cuanto al sector financiero, hemos insistido en que debe empezar a diseñarse una estrategia transparente", dijo a este respecto Salgado.
El comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, el finlandés Olli Rehn, explicó que los principios de la estrategia de salida adoptados ayer "pretenden que haya un equilibrio de los riesgos que afectan tanto al momento como a la composición del abandono de las medidas de apoyo".
El nuevo comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, expresó su apoyo a la decisión del Gobierno de subir el IVA en julio alegando que este incremento es necesario para reducir el déficit público. Rehn afirmó además que el aumento no tendrá un impacto negativo importante sobre el crecimiento más allá de adelantar las decisiones de gasto de los consumidores.
Por último, la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, explicó que los países de la eurozona han completado las "discusiones técnicas" sobre el mecanismo de rescate para Grecia y aseguró que este instrumento "estará listo" si el Gobierno de Atenas "lo necesita" y podría basarse en préstamos bilaterales, después de que se haya descartado el uso de avales sobre la deuda griega.
Los ministros de Economía de la eurozona ultimaron durante la noche del lunes el diseño de este plan de rescate, pero no desvelaron cómo funcionará ni cuánto dinero se dará a Grecia y dejaron su aprobación final en manos de los jefes de Estado y de Gobierno, probablemente en la cumbre que celebrarán a finales de mes. El presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, dijo únicamente que el mecanismo no se basará en avales y que en él participarán todos los países de la zona euro.