AGENCIAS | MADRID
El recibo medio de la luz subió un 26% entre julio de 2007 y enero de 2010, un aumento que equivale a seis veces la evolución del Índice de Precios al Consumo (IPC), que sirve para determinar cómo se encarece la vida del español medio y como referente para la subida de salarios. En ese mismo período creció un 4,2%, tal y como ayer denunció Facua-Consumidores en Acción, que denunció la política del Gobierno, por planear una nueva subida a partir de julio que, asegura, "pone la cuenta de resultados de las eléctricas por encima de los intereses de los usuarios". La propuesta realizada por el Ministerio de Industria a la Comisión Nacional de la Energía (CNE) de subir un 10% la tarifa de acceso fue valorada por la patronal eléctrica Unesa, que la considera "valiente y acertada" para reducir el déficit tarifario, pero criticada por las asociaciones de consumidores.
Facua explicó que la propuesta del Ministerio de Industria se traducirá en un incremento similar en el término de potencia de la tarifa, condicionará la revisión de la Tarifa de Último Recurso (TUR), pero recordó que la variación definitiva de la factura depende de si sube, baja o se congela el precio del término de energía, que se fija a través de subastas. El nuevo modelo de tarifas TUR, indica, "va camino de convertirse en un precio disuasorio, en lugar de suponer un referente para evitar precios excesivos en el mercado libre". Y es que las eléctricas "siguen sin lanzar ofertas en el mercado libre para la gran mayoría de los usuarios", -el mercado sólo ofrece descuentos de un 2%- y se encuentran "a la espera de que se produzcan mayores subidas en la TUR".
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) precisó sin embargo que la tarifa de la luz para consumidores domésticos podría subir un 6,6% en todo 2010 y encarecer en 40 euros anuales el recibo medio, si se cumple la propuesta de subida de Industria, a la que se sumaría el 2,6% de aumento de enero. La asociación califica de "nefasto" el momento en el que se producirá el alza, "en plena crisis económica y con el incremento del IVA pendiente" y advierte de que no sólo afectará a los clientes de la TUR, sino también a quienes firmaron un contrato con las comercializadoras. La secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, advirtió ayer sin embargo de que alguno de los cálculos hechos públicos ayer son erróneos y precipitados.
La presidenta de la CNE, María Teresa Costa, se mostró partidaria de que la tarifa regulada no sea inferior a las ofertas de mercado. "Si la TUR es más barata que el precio de mercado libre, éste nunca va a funcionar", ya que ningún consumidor querrá buscar ofertas de comercializadoras, advirtió.