L. COSTAS / AGENCIAS | A CORUÑA / SANTIAGO
La sección sindical de la CIG en Caixa Galicia y Caixanova ha decidido pasar a la acción ante lo que considera una "ocultación deliberada" de la información a los trabajadores de las dos cajas sobre el proceso de fusión que negocian y denunció ayer a la dirección de ambas entidades ante la Inspección de Trabajo por incumplir el Estatuto de los Trabajadores, que obliga a las empresas en reestructuración a informar a sus empleados de la situación de la compañía y los motivos económicos que le llevan a una fusión -en este caso-.
La denuncia se produce mientras las dos cajas apuran sus agendas para cerrar antes del día 30 el plan de integración con el reparto de poder como principal escollo a salvar. Fuentes próximas a la negociación aseguraron ayer que el plan económico para financiar la integración de las cajas está a punto de concluirse. Los directivos han trabajado en los últimos días en contacto con el Banco de España para aclarar dudas y reformular cálculos y los números están "prácticamente cuadrados". El Banco de España ha centrado sus objeciones en el cálculo de las sinergias -las cajas calculan que ahorrarán 330 millones de euros en costes operativos, según el borrador aprobado el pasado día 14- y en las pérdidas por reducción del negocio (10.000 millones de euros según el mismo documento).
Aunque según fuentes próximas al proceso, la negociación sobre el reparto de poder en la nueva entidad está ya avanzada, lo cierto es que los directivos todavía no han discutido quién liderará cada uno de los departamentos que tendrá la caja resultante de la fusión ni han cerrado la composición del comité ejecutivo, el que tomará las decisiones en el día a día de su negocio financiero.
Como todas las negociaciones que hasta ahora cerraron Caixa Galicia y Caixanova, la del reparto de poder se extenderá previsiblemente hasta poco antes de celebrarse los consejos de administración que las dos cajas prevén convocar para el martes, día 29, con el tiempo justo para cerrar los números, la estructura de la nueva entidad, y enviarlo todo al Banco de España y a la comisión rectora del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que tiene que aprobar la concesión de un crédito por 1.163 millones de euros con el que financiar la alianza.
Al Banco de España acuden también los sindicatos. La sección sindical de la CIG en las cajas envió ayer un escrito de alegaciones al borrador de proyecto económico y en el que cuestionan que el Banco de España pueda aprobar la reordenación laboral, con 1.200 prejubilaciones previstas, sin que antes lo haga la Consellería de Traballo.
El portavoz del tercer sindicato con más representantes en ambas cajas, por detrás de CCOO y Csica, Clodomiro Montero, advirtió además de que al margen de las prejubilaciones, las cajas proyectan reducir en 2.400 empleos la plantilla de 7.800 empleados que suman actualmente Caixa Galicia y Caixanova hasta 2015. Por eso, el sindicato nacionalista se ha decidido "dar la batalla" en todos los frentes; ante la Inspección de Trabajo, ante el supervisor financiero y ante la Xunta, a la que remitió una copia de sus denuncias.
La CIG decidió ayer firmar la denuncia ante la autoridad laboral que estudiaba desde el día 14,cuando se produjo el encuentro en Santiago con las cúpulas de las cajas y en respuesta a su negativa a precisar las cifras recogidas en el borrador del plan económico de la fusión, aprobado por los consejos de administración de Caixa Galicia y Caixanova ese mismo día. Montero considera que los directivos de las entidades vulneraron el derecho a la libertad sindical por no informar a los sindicatos del contenido del plan de viabilidad negociado por las cajas y aprobado en sus consejos, y advierte de que las cajas están inmersas en un proceso de reorganización que, según la legislación laboral, debe comunicarse a los sindicatos y justificarse con documentación sobre la situación económica de las cajas.
La CIG, CGT y representantes de los trabajadores de las empresas auxiliares de limpieza y seguridad de Caixanova se concentrarán hoy ante la sede de la entidad, en Vigo, para protestar ante la actitud "oscurantista" de las cajas. ¿Por qué la movilización será ante la entidad viguesa? Porque serán los responsables de Recursos Humanos de Caixanova quienes dirijan la negociación del pacto laboral con los sindicatos, y que arrancará con el mes de julio.