AGENCIAS | MADRID
El Banco de España convocó ayer una reunión de urgencia para tratar de reconducir la fusión fría o Sistema Institucional de Protección (SIP) entre la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) con Cajastur, Caja Extremadura y Caja Cantabria, informaron ayer fuentes conocedoras del encuentro.
El organismo que preside Miguel Ángel Fernández Ordóñez tomó la iniciativa después de que la caja alicantina decidiera el jueves no aceptar la delegación de funciones en el presidente de la entidad asturiana, Manuel Menéndez, que ocuparía el cargo de consejero delegado del SIP.
El objetivo de la reunión convocada por el Banco de España, no obstante, dista de tener carácter de ultimátum ni puede interpretarse como un tirón de orejas a la CAM, sino que más bien persigue acercar de nuevo las posiciones de los integrantes de la fusión fría.
El consejo de administración de la CAM aceptó el Sistema Institucional de Protección (SIP) que formará junto a Cajastur, Caja Extremadura y Caja Cantabria, que daría lugar a la tercera caja del país, excepto en lo que se refiere a la delegación de las facultades en el consejero delegado.
En este sentido, el consejo de la caja reafirmó la necesidad de que la soberanía que ceden las cajas "la reciba y administre el Consejo de Administración del Banco y, a través de éste, el consejero delegado". Cajastur respondió a la CAM que el contrato de integración en la fusión fría entre ambas cajas, Caja Extremadura y Caja Cantabria se debe aceptar en todos sus términos o se rechaza.
El presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, fue uno de los pocos que decidió hablar claro ayer, en su caso para defender a la entidad regional y sostener que la CAM sale "peor parada, porque era la que más necesitaba esa estabilidad". Buena parte de los consejeros de la entidad alicantina, que preside Modesto Crespo, pensaban que el contrato del SIP que el jueves sancionaron todos los integrantes concedería a la caja asturiana un poder absoluto e irrevocable sobre el nuevo grupo, por lo que decidieron rechazar el punto relativo a la cesión de facultades al consejero delegado.
El presidente de la caja asturiana, Manuel Menéndez, afirmó que el proyecto de integración está en una "situación real de peligro", pero evitó ahondar más en el asunto al afirmar que cada caja deberá dar las explicaciones correspondientes sobre las decisiones que adopte. Además, añadió que Cajastur ha tomado los acuerdos correspondientes en su Consejo de Administración.
"Yo doy explicaciones de las decisiones que toma Cajastur que han sido comunicadas por medio de un hecho relevante y a eso es a lo que me remito. Del resto de cajas corresponderá hablar a sus responsables", concluyó.
La CAM insistió en que su voluntad es formar un SIP con Cajastur, Caja Extremadura y Caja Cantabria, para lo que continuará en los próximos días con la negociación abierta entre las partes.