AGENCIAS MADRID
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, abrió ayer la puerta abierta a nuevos ajustes al señalar que el Gobierno "seguirá adoptando las medidas necesarias" para cumplir con la consolidación fiscal, y actuará "de forma temprana" ante los riesgos de desviaciones, en el caso de que se produzcan", dijo durante la rueda de prensa celebrada ayer en el Club Internacional de Prensa de Tokio, en la que el presidente del Gobierno, volvió a defender su propuesta de reformar las pensiones y el mercado laboral.
Zapatero apostó por elevar la edad de jubilación de forma progresiva, desde los 65 a los 67 años, y añadió que su Gobierno está dispuesto a continuar las negociaciones de los sindicatos, pese al desacuerdo sobre la reforma laboral. CCOO y UGT criticaron que el líder del Ejecutivo amenace con hacer reformas sin diálogo social y le advirtieron de que sólo esperan que rectifique. Las centrales llamaron a una participación masiva en la huelga.