AGENCIAS | MADRID
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía, Elena Salgado, aseguró ayer que la subida fiscal en la que trabaja el Gobierno formará parte de la negociación de los Presupuestos con los grupos políticos porque "no tendría sentido" que se convirtiera en un "impedimento" para sacar adelante las cuentas del próximo año.
Salgado afirmó en declaraciones a la Cadena Ser que la intención del Gobierno es mandar una señal dirigida a que contribuyan más los que tienen más capacidad, aunque la idea está supeditada a la negociación parlamentaria.
La ministra reiteró que los cambios fiscales no serán "significativos" para reducir el déficit, ya que sólo aportarán "cientos de millones" como máximo, frente a los cerca de 160.000 millones que aporta el conjunto de la recaudación impositiva.
Este año "es mucho más importante" que se aprueben las cuentas para enviar una señal de confianza a los mercados, reconoció Salgado, después de los ocurrido en los primeros meses de 2010.