M. BARRAL / AGENCIAS A CORUÑA / BRUSELAS
La central térmica de Meirama vuelve a estar activa, aunque intermitentemente. La planta que Gas Natural Fenosa tiene en Cerceda llevaba parada desde principios de año porque las energías renovables lograban cubrir la demanda de electricidad del mercado. Pero la situación ha cambiado. En las últimas semanas hubo numerosos días en los que la producción de energía eólica, hidráulica y de ciclo combinado fue insuficiente para hacer frente a las necesidades del mercado, y hubo que recurrir a la producción de la central de Meirama.
El secretario general de CCOO en Fenosa, José Bujía, explicó que la actividad de la planta depende de cómo esté el mercado de la electricidad, de si las energías que tienen preferencia sobre las centrales térmicas consiguen cubrir o no la demanda existente. "El problema está en que los eólicos funcionan cuando hay viento, y si no no. Mientras, las reservas hidráulicas han caído, por lo que puede haber una menor producción. Y en los últimos meses también se ha registrado una mayor demanda de electricidad porque cada vez está más generalizado el uso del aire acondicionado", explicó el sindicalista de Comisiones Obreras. De todas formas, aclaró que la actividad no ha sido constante, precisamente por lo impredecible que es la producción de los aerogeneradores.
Bujía quiso resaltar la ventaja de las centrales térmicas, que permiten adaptar la producción a las necesidades reales de energía "mientras que en el caso de la eólica, la electricidad que no se usa, se pierde, porque no hay capacidad de almacenamiento".
El representante de CCOO criticó además la incertidumbre actual en torno a la planta de Cerceda como consecuencia del decreto del carbón, que prima aquellas centrales que utilizan producto nacional. "Tiene que haber alguna solución, que haya también un acuerdo sobre las que, como Meirama, utilizan carbón de importación, para que no estén permanentemente paradas", sentenció Bujía.
Sindicatos como la CIG o partidos políticos como el PP ya denunciaron en los últimos meses que el decreto del carbón puede suponer la pérdida de centenares de empleos en la planta que Fenosa tiene en Cerceda.
El real decreto de incentivos al carbón español que está pendiente de aprobación de la Comisión Europea enfrentó ayer a los eurodiputados socialistas y populares tras conocerse que el vicepresidente de la Eurocámara y miembro del PP, Alejo Vidal-Quadras, pidió a Bruselas que lo rechace.
El 20 de julio, el Ejecutivo comunitario informó de que aplazaba hasta después del verano su opinión sobre el plan español de ayudas al carbón para "profundizar" en el examen de estas ayudas.
Los eurodiputados del PSOE María Muñiz, Antonio Masip, Iratxe García, Inés Ayala, Miguel Ángel Martínez y Sergio Gutiérrez critican la iniciativa de Vidal-Quadras y arremeten contra la "insensibilidad social" que, afirman, demuestra el PP por "atentar, con sus planes contra la viabilidad económica del sector y de las comarcas mineras".
Mientras, CCOO dio un "ultimátum" al Gobierno para la convocatoria de una Comisión de Seguimiento del plan del carbón y advirtió de que si en un plazo de "dos o tres días" no se responde a su petición se "radicalizarán" las movilizaciones. El sindicato instó al Gobierno a "ponerse las pilas" en la aprobación del decreto del carbón.