REDACCIÓN | A CORUÑA
La Confederación Intersindical Galega (CIG) rompió su silencio sobre el proceso de negociación que mantiene la dirección de Sargadelos con los trabajadores de Cerámicas O Castro, en Sada, y O Cervo (Lugo) para buscar una salida a la crisis económica de la empresa y evitar un nuevo conflicto laboral. El sindicato critica en un comunicado la actuación del consejero delegado de la empresa, Segismundo García, al que acusa de pedir públicamente soluciones "lo menos traumáticas y más consensuadas posibles", mientras "pretende despedir a un tercio de la plantilla".
En una declaraciones realizadas a los medios de comunicación el pasado viernes, Segismundo García aseguró que la situación de la empresa "era crítica a finales del año pasado. Se logró estabilizar, pero aún hay mucho por hacer".
Sobre la intención de continuar adelante con el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) presentado en julio para eliminar un tercio de los trabajadores de la plantilla de la sede coruñesa e igual porcentaje en la central luguesa, el consejero delegado afirmó: "Esta medida no es fácil, es necesaria pero no suficiente".
En respuesta a estas declaraciones, la CIG denuncia que Sargadelos quiere aplicar "medidas absolutamente desproporcionadas ahora que, según la información facilitada por la empresa, los resultados de este año están siendo positivos y se está reconduciendo la situación de años anteriores".
El sindicato asegura que los trabajadores del grupo cerámico demostraron su compromiso con la empresa al aceptar dos ERE de suspensión temporal en el último año y mantener una "discreción absoluta" durante el proceso de negociación. La CIG mantiene la mano tendida al diálogo, pero exige un acuerdo sobre cualquier "medida transitoria que sea necesaria" pero no aceptará el despido de "ningún trabajador".
"Las asesorías técnicas de los tres sindicatos que forman el comité coinciden en que la situación que se desprende de la documentación aportada por la empresa no es tan crítica como nos quieren hacer ver. Desde el comité se pusieron sobre la mesa soluciones alternativas para conseguir el mismo ahorro de costes de personal pero sin la necesidad de despedir a ningún trabajador", dice la CIG en la nota.
El plazo para que la plantilla y la dirección lleguen a un acuerdo acaba hoy, luego será la Consellería de Traballo quien decida.