LUI COSTAS | A CORUÑA
A la Xunta se ha unido ahora el Gobierno central en busca de un acuerdo laboral que ponga fin a la crisis del grupo cerámico Sargadelos con un acuerdo laboral que pasa por un plan de prejubilaciones voluntario que facilite la reducción de la plantilla, que desde hace tres meses busca la dirección.
Las dos administraciones se han ofrecido a apoyar al grupo en la aplicación del plan de viabilidad que ha diseñado si cierra un acuerdo global con sus trabajadores, que afecte tanto a la fábrica de Sargadelos de Cervo (Lugo) como a la planta de Cerámicas O Castro, en Samoedo (Sada).
Más negociaciones
La dirección de la empresa acordó ayer en una reunión con el comité de empresa y los asesores sindicales de UGT y Comisiones Obreras prolongar hasta la semana que viene el periodo de consultas sobre el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) con el que el grupo de cerámica de diseño pretende despedir a unos sesenta trabajadores, un tercio de su plantilla. El objetivo, según explicó el portavoz de la federación de metal de UGT, Roberto Teixido, es lograr un acuerdo sin "medidas traumáticas", sin despidos y con prejubilaciones voluntarias.
Sargadelos alega que su situación económica le impide financiar el plan de bajas incentivadas que le reclaman los sindicatos y ofrece la indemnización mínima, de 20 días por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades, la misma que acarrearía un ERE. La empresa se ofreció ayer a intentar un acuerdo con los representantes sindicales durante los próximos días.
Los sindicatos advierten sin embargo de que en caso de que la empresa opte por la vía de los despidos, convocarán movilizaciones de protesta, además de presentar un informe ante la Consellería de Traballo para evitar que la Xunta apruebe la regulación laboral, que dejaría sin empleo a 30 trabajadores de la factoría de Cerámicas O Castro.
La plantilla de Sargadelos encadenó dos ERE de suspensión temporal de contratos durante el último año. El grupo cerámico de diseño ha conseguido refinanciar parte de su deuda y nuevos acuerdos comerciales con grandes almacenes y hasta ampliar las ventas pero cuando tenía que evaluar el resultado del último ERE temporal con los trabajadores, en julio pasado, les presentó una propuesta de reducción de plantilla con bajas incentivadas o despidos. La dirección de la empresa que fundaron Luis Seoane e Isaac Díaz Pardo sostiene que el plan de viabilidad elaborado por una empresa consultora exige una reducción de plantilla para garantizar el futuro de la compañía.