AGENCIAS | VIGO / FERROL
Pese a que la siniestralidad laboral bajó en Galicia un 6,8% en agosto, los últimos dos días han sido luctuosos en la comunidad . El miércoles murió un trabajador del sector naval en Vigo y ayer, otro en Ferrol. Como consecuencia del primero de los fallecimientos, los trabajadores del sector naval de Vigo pararon ayer su actividad y se concentraron frente al edificio de la Xunta en la ciudad en protesta por la muerte del operario, que fue alcanzado por una plancha de metal cuando reparaba un barco en la terminal de Bouzas en la madrugada del miércoles.
Los empleados de los astilleros celebraron asambleas a primera hora de la mañana y luego salieron sobre un millar en manifestación por las calles de la ciudad, hasta concentrarse frente al edificio de la Xunta. Allí permanecieron mientras representantes sindicales se reunieron con el jefe de Inspección de Trabajo, José María Casas de Ron.
Al término del encuentro, los representantes de los trabajadores explicaron que hay en marcha una investigación para determinar las causas del accidente laboral y que los compañeros del fallecido acudieron ayer al juzgado para declarar sobre lo ocurrido.
El responsable de Negociación Colectiva de la CIG, Antolín Alcántara, advirtió de que el obrero fallecido "llevaba trabajando más de 12 horas" e instó a los trabajadores, sobre todo de los astilleros principales, a "plantar cara" ante estas situaciones, ya que "hay jornadas de 11 y 12 horas, mientras la mitad del sector está en el paro". Alcántara advirtió de que, debido a la situación de precariedad y al "miedo" de denunciar, "se dan situaciones que antes serían intolerables". Por su parte, el representante del naval en CCOO, Ramón Sarmiento, reconoció que, pese a que hay la mitad de trabajadores en el sector que hace un año, "los accidentes se han multiplicado" y apeló a la "vigilancia" de los propios trabajadores para que se cumplan las medidas de seguridad en las empresas. "No podemos bajar la guardia en prevención y seguridad", insistió. El portavoz de la CIG, César Rodríguez, apuntó que el siniestro que costó la vida a este trabajador "es consecuencia de las condiciones de trabajo" y de la "masificación". Denunció que los operarios que desarrollan su labor en el muelle de reparaciones de Bouzas no están amparados por controles de seguridad.
El segundo fallecimiento en dos días se produjo en la tarde de ayer, cuando un trabajador perdió la vida mientras se encontraba a bordo de un remolcador que realizaba maniobras de aproximación de un segundo buque al puerto exterior de Ferrol, según indicaron fuentes del centro de coordinación de servicios del puerto.
El suceso ocurrió a las 14.50 horas. El hombre estaba trabajando en el remolcador, cuando fue golpeado en la cabeza por un gancho que se soltó e impactó con mucha fuerza contra su nuca. Se trata del cabo que sujetaba al segundo buque. Fuentes del puerto ferrolano apuntaron que, por el momento, desconocen las causas del accidente y están a la espera de redactar el parte del siniestro mortal, para determinar su posible origen.