L. PIÑERO / AGENCIAS A CORUÑA / MADRID
El Consello Galego de Cámaras de Comercio, que preside José García Costas, está seriamente preocupado por la decisión del Gobierno central de suprimir la obligatoriedad de las cuotas a estos organismos. El representante de las cámaras gallegas viaja hoy a Madrid para mantener una reunión en el Consejo Superior de Cámaras de España para analizar la medida que les puede poner "al borde de la extinción". García Costas señaló que la supresión de la obligación de pagar la cuota a las Cámaras, que con toda seguridad aprobará hoy el Consejo de Ministros, ha sido "una desagradable sorpresa" y una decisión "poco meditada". El portavoz de las Cámaras gallegas explicó que la medida "sólo beneficiará a las grandes empresas porque estas tienen sus propios servicios de asesoría, pero perjudicará a las pequeñas y medianas que son las que tienen más necesidad de recurrir a nuestra asesorías, como la fiscal o la de comercio exterior". Marcelo Castro-Rial, presidente de la Cámara de A Coruña, por su parte, asegura que hasta que no se conozca todo el contenido del texto que tiene previsto aprobar hoy el Gobierno "no se podrán estudiar" en profundidad los perjuicios que tendrá en el organismo coruñés. "Tenemos que esperar para saber cuándo se pondrá en marcha (la eliminación de cuotas) y ver cómo queda todo antes de aventurarnos", comentó.
Desbandada
Ante la situación de crisis económica y a pesar de las bajas cuotas que pagan las empresas, García Costas teme "una desbandada" de socios, cuando "los servicios que prestan las Cámaras a las pymes son financiados fundamentalmente por los pagos de las grandes empresas". Recordó que los ingresos de las Cámaras por cuotas "están en relación con los beneficios que obtienen las empresas, por lo tanto, los presupuestos de las Cámaras se adaptan a la coyuntura económica de cada sociedad".
El Consejo Superior de las Cámaras de Comercio prevé por su parte que la eliminación de las cuotas empresariales reducirá los ingresos de las Cámaras en 250 millones de euros, lo que supone un 60% del presupuesto, y provocará "importantes" ajustes de plantilla.
"La capacidad de las Cámaras queda dramáticamente reducida", afirmó el presidente del organismo, Javier Gómez-Navarro, quien advirtió de que "la gran mayoría tendrá que hacer frente a un proceso de reestructuración y habrá otras que no podrán sobrevivir". Esto obligará a las Cámaras a que continúen a realizar "un ajuste importante de plantilla" y buscar métodos de financiación.
El Consejo de las Cámaras de Comercio incidió también en que la desaparición de la cuota con la que se financian las Cámaras perjudica a las pymes y beneficia a las grandes empresas. Más de medio millón de pequeñas y medianas empresas en España utilizan los distintos programas y servicios de estos organismos. Gómez-Navarro recordó que las Cámaras, dependientes de las comunidades autónomas, constituyen "la única red capilar de apoyo a las empresas que existe en España", con más de 450 puntos, y destacó la ayuda que aportan a las pymes en su proceso de internacionalización como una vía para hacer frente a la crisis. El presidente de las Cámaras defendió la eliminación de las cuotas a los autónomos y explicó que conoció la medida "oficial y formalmente", ayer, de boca del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, cuando la anunció en el Congreso de los Diputados. "Hubo un debate cuando se discutió la Ley de Economía Sostenible", añadió. Gómez-Navarro señaló que han solicitado una reunión con la vicepresidenta segunda y ministra de Economía, Elena Salgado, y recordó que las Cámaras vienen aplicando medidas de ajuste, entre las que destacó la reducción de un millón de euros (un 20% del total) en los costes de personal en los últimos tres años. En España existen 88 entidades camerales, de las que nueve están ubicadas en Galicia en las poblaciones de A Coruña, Ferrol, Santiago, Lugo y Ourense, Tui, Vigo, Pontevedra y Vilagarcía.