AGENCIAS SANTIAGO
Nueva Rumasa convocó ayer a los presidentes de todos los comités de empresa de sus compañías a una reunión "urgente y de última hora" en Madrid, la jornada previa a la manifestación que los trabajadores llevarán a cabo hoy para exigir el mantenimiento de la actividad y el cobro de los más de seis millones de euros que, según afirman, les adeuda el grupo en salarios atrasados. La presidenta del comité de empresa de la planta de Clesa en Caldas de Reis, Dolores Ramos, califica la convocatoria de "estupidez", porque nadie iba "a acudir".
Tanto ella como sus compañeros tenían "claro que la llamada podía llegar", pero atribuyen la "maniobra" a un intento de "desconvocar una movilización que se hace a conciencia".
Los empleados de Caldas de Reis, a los que la dirección adeuda la paga extraordinaria de diciembre y los sueldos de enero y febrero, continúan produciendo "bajo mínimos" y dan por hecho que Clesa es una de las sociedades de Nueva Rumasa que entrará en concurso de acreedores. La "opción ideal" para los empleados es que sea un proyecto de capital gallego el que se haga con la fábrica.