JULIO PÉREZ / D. DOMÍNGUEZ | A CORUÑA / SANTIAGO
Ahora que los populares gallegos cuentan con el respaldo del PSdeG tras la resolución conjunta en favor de Novacaixagalicia, el presidente de la Xunta confía en que una de las reivindicaciones que el Ejecutivo autonómico planteó en Moncloa para ayudar a la entidad y evitar su "discriminación" vaya adelante. Alberto Núñez Feijóo reclama que el Gobierno central apruebe un esquema de protección de activos (EPA), lo que implicaría que el Fondo de Garantía de Depósitos -integrado por el propio sector- asumiera la morosidad posible en el futuro de la caja gallega para así ahora "incrementar su valor" y avanzar en la intención de garantizar que sigue siendo la dueña del banco que cree y con el 50% del capital para evitar su transformación en fundación.
En concreto, Núñez Feijóo habla de un EPA de "segundas pérdidas", hasta donde no llegaran las provisiones para insolvencias, que en la Xunta descartan que se pudiera llegar a hacer efectivo precisamente por el extraordinario saneamiento de las cuentas. "Se trata de mandar una imagen atractiva", resumen fuentes del Ejecutivo autonómico, amparándose en que en otros países europeos se utilizó con éxito, incluso entre algunas entidades en España. ¿Cuáles? Pues las dos que tuvieron que ser intervenidas por el Banco de España, CCM y Cajasur, aunque en ambos casos para cubrir primeras pérdidas, dada la situación de sus respectivos balances.
"Si el PSdeG está de acuerdo con esto, supongo que el PSOE en Madrid será respetuoso con sus actos. Hablamos del mismo partido y la misma formación", señala Feijóo. "Es para segundas pérdidas y la inmensa mayoría de éstas no se concretarían -asegura-, de acuerdo a cómo está el sistema financiero en España". El presidente de la Xunta pide al "partido socialista que sea consecuente" con la votación del miércoles en el Parlamento.