Las reformas españolas desde 2010 elevaron la actividad con la ayuda externa

La devaluación interna sustituyó a la monetaria y la bajísima inflación alivió el empeoramiento de las condiciones salariales

11.10.2015 | 01:48
Las reformas españolas desde 2010 elevaron la actividad con la ayuda externa

La agencia de calificación de riesgo crediticio Standard & Poor's (S&P) mejoró en un escalón el día 2 su apreciación sobre la solvencia española que, pese a dos subidas en esta legislatura, sigue dos peldaños peor que cuando Mariano Rajoy llegó al Gobierno. S&P, que avisó de una rebaja futura de la nota si la deuda pública sigue al alza o si el crecimiento español se enfría, ligó la mejora del rating a la capacidad exportadora española por la ganancia de competitividad derivada de "las dos rondas de reformas del mercado de trabajo desde 2010" (la del PSOE en 2010 y la del PP en 2012) y a "unas condiciones financieras más favorables".

Las reformas españolas -en especial la devaluación salarial desde 2012- impulsaron el crecimiento porque replicaron con los salarios lo que hacía el país, antes del euro, con la devaluación de la peseta.

La caída de los salarios tenía graves inconvenientes porque aumentaba el peso relativo de los débitos de los ciudadanos, introducía fuerzas deflacionistas (inconvenientes en casos de deuda elevada) y deprimía la demanda interna. Sin embargo, redujo costes empresariales, permitió competir en precio y mejorar las ventas. Y el aumento de la actividad, junto al abaratamiento de la fuerza del trabajo, estimuló la contratación aunque en niveles insuficientes y condiciones precarias. La competencia vía precio no tiene mucho recorrido pero sirvió de salida de emergencia. Y sus inconvenientes (merma de la capacidad adquisitiva y aumento del endeudamiento relativo) se vio compensado por factores externos (petróleo, tipo de cambio del euro, caída de tipos de interés, desinflación...), lo que permitió atenuar el agravamiento de las condiciones de vida y facilitar el consumo. El rescate europeo de 2012 inyectó 40.000 millones de euros al saneamiento bancario y esto, junto con la política ultraexpansiva del BCE -que estrechó los márgenes bancarios- forzó la reactivación del crédito. Que el esquema siga siendo eficaz para apuntalar la salida de la crisis dependerá de que las condiciones exteriores no se deterioren en exceso.

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David Galán, responderá a los lectores de LA OPINIÓN A CORUÑA sobre todo lo relativo a los mercados financieros y la Bolsa. David Galán es director de Renta Variable en Bolsa General y director del programa de Análisis Bursátil de la Escuela de Finanzas, colaborador de XTB, mayor bróker ´online´ de Europa.

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