Un estudio evidencia el escaso impacto de las políticas de empleo en la lucha contra el paro

Dos investigadores presentan en Ourense un informe que demuestra que los incentivos a la contratación no reducen el desempleo y que la formación está mal planteada

07.02.2016 | 01:10
Jornada de clausura del Encuentro de Economía Pública, el viernes en Ourense.

Las políticas activas de empleo, y especialmente los incentivos a la contratación, tienen un nulo o escaso impacto en el nivel de empleo agregado; es decir en la tasa de empleo del país. Así lo apunta una investigación presentada durante la vigésimotercera edición del Encuentro Economía Pública organizado por el grupo de investigación GEN de la Universidad de Vigo en Ourense la semana pasada. El informe, elaborado por Miguel Á. Malo de la Universidad de Salamanca, y por Begoña Cueto, de la de Oviedo, apunta que las políticas de empleo tienen un impacto positivo sobre la creación de empleo. La creación directa de empleo incrementa la empleabilidad en diez puntos porcentuales; entre cinco y seis puntos, los cursos de formación y algo menos de cuatro los incentivos a la contratación.

Los autores revelan sin embargo que cuando se trata de evaluar el impacto global, éste se revela "escaso o nulo" en los cursos de formación y en los incentivos a la contratación y se apoyan en tres evaluaciones distintas realizadas tanto en la época de bonanza (2001 y 2006) como en un período tan amplio como el comprendido entre 1987 y 2010. Todas coinciden en que las "políticas generalizadas de incentivos" tienen efectos nulos sobre la tasa de empleo agregada de la economía española, aunque sí ven un efecto positivo "reducido" en el "flujo del desempleo al empleo" y del empleo temporal al indefinido. Lejos de ser una contradicción, lo que se plantea es que aunque algunos desempleados entren en el mercado laboral, otros salen.

Miguel A. Malo y Begoña Cueto proponen modificar esas políticas activas de empleo para mejorar sus resultados y advierten de que los incentivos a la contratación "no parecen merecer el gran peso presupuestario que han recibido a lo largo de la expansión económica". Plantean desviar parte de esos fondos a intermediación laboral, formación y creación directa de empleo y centrar los esfuerzos en quienes sufren "graves problemas de integración laboral".

La formación, aun siendo más efectiva, adolece de un defecto de diseño que la investigación aconseja modificar para estar "mejor adaptada a las necesidades de los desempleados". Los expertos llaman la atención sobre la necesidad de evaluar el impacto de estos cursos comparando el nivel de empleabilidad logrado por quienes los hacen con el que consiguen desempleados de sus mismas características sin esa formación para tomar decisiones sobre cómo enfocarla. Echan de menos los autores la experimentación con una suerte de programa piloto sobre la formación planteada antes de impartirla. Destacan además la importancia de las políticas de empleo, especialmente para los mayores de 45 o los jóvenes pero advierten de que rebajar la tasa de paro a la mitad implica tratar el empleo "como un objetivo al mismo nivel que el déficit público" y no un "mero efecto colateral que traerá el crecimiento en algún momento futuro".

El presidente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad, AIReF, José Luis Escrivá, fue el encargado de pronunciar el viernes la ponencia de cierre del encuentro en la que lanzó un mensaje claro: "La sostenibilidad de las finanzas públicas es fundamental para el bienestar de la sociedad y, por ello, ha de ser una de las anclas de la política económica", indicó. Según las estimaciones a futuro realizadas por la Autoridad Fiscal Independiente, a partir de un escenario base en el que la economía española evoluciona hasta 2018 según lo previsto en el Programa de Estabilidad, con un crecimiento nominal del 3,3%, habría que esperar hasta 2033 para alcanzar el objetivo de reducir la Deuda Pública al 60% de PIB, establecido por la Ley de Estabilidad Presupuestaria, que sitúa este hito en 2020. Este reto podría incluso demorarse hasta 2036 o 2041 "si se considera un escenario macroeconómico menos favorable", explicó.

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David Galán, responderá a los lectores de LA OPINIÓN A CORUÑA sobre todo lo relativo a los mercados financieros y la Bolsa. David Galán es director de Renta Variable en Bolsa General y director del programa de Análisis Bursátil de la Escuela de Finanzas, colaborador de XTB, mayor bróker ´online´ de Europa.

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