Tribuna IFFE

Guerra contra el 'Glass Ceiling'

12.03.2016 | 01:12
Desayuno de Trabajo ´Negocio en Femenino´ con Pilar Gómez-Acebo en Campus IFFE

Desde el 8 de marzo de 1975 se celebra anualmente el día internacional de la mujer, este año bajo el lema: Por un planeta 50-50 en 2030: demos el paso para la igualdad de género. El pasado martes, uno de los debates realizados en la ONU con motivo de esta celebración, fue El impulso a favor de la paridad, en donde se analizaban los retos pendientes de la sociedad para integrar la perspectiva de género.

En todos los ámbitos laborales nos encontramos con una idea que prevalece en la carrera de cualquier persona, la de maximizar, en lo posible, sus objetivos profesionales, para lo cual, desde muy pronto, se comienza a focalizar el horizonte profesional a través de distintas corrientes de influencia que desembocan en orientar los pasos a través de una formación concreta para la consecución de dichos objetivos.

En ese largo camino laboral, nos encontramos con un comienzo, un desarrollo y una última etapa profesional, en la cual, nuestros obstáculos pueden ser diferentes, pero no menores en importancia los unos de los otros. Sin embargo en todos ellos, se mantiene un lugar común que frustra los objetivos y carreras de muchas profesionales, insertado dicho obstáculo en un mundo donde los avances en todas las áreas de desarrollo son, minuto a minuto, incesantes. Dicho obstáculo es el denominado Glass Ceiling, término aparecido en los años 80 del pasado siglo y que pone nombre a la barrera invisible a la que se ven expuestas las mujeres altamente cualificadas cuando se les impide alcanzar los niveles jerárquicos en las empresas.

Los efectos del Techo de Cristal o Glass Ceiling no sólo los encontramos con la diferencia entre ambos sexos en la presencia en puestos de mando, sino también, a través de las brechas salariales que, en la actual coyuntura económica, se ven especialmente acentuadas. Además de ello, el techo de cristal, en una coyuntura de dificultad económica y alto índice de desempleo, como es la situación actual del mercado laboral, maximiza la diferencia entre ambos sexos en relación a la posibilidad de acceder a nuevas oportunidades laborales debido a la mayor necesidad de conciliar la vida laboral y familiar que suelen tener las mujeres, incrementándose por tanto el problema.

Medidas tomadas en España como puede ser la Ley de Igualdad del 2007 o el Código de Buen Gobierno Corporativo de 2008 revisado en febrero de 2015, enuncian recomendaciones, aunque sin sanciones, por no llegar al nivel objetivo de presencia de mujeres en órganos de decisión empresarial. Pero, aun suponiendo un avance, no acaban con una injusticia latente en el mercado laboral de nuestros días hacia las mujeres, a pesar de tener un mayor nivel educativo, con mayor consecución de títulos tanto universitarios como máster. Sirva como dato revelador que en IFFE Business School, la escuela de negocios de referencia en Galicia en los últimos años, la presencia actual de mujeres y la consecución de dichas titulaciones llega a tasas del 60%, siendo las cifras objetivo de la normativa europea de un 40% en el año 2020; las cifras actuales apenas alcanzan el 20%.

El todavía lento aunque continuo crecimiento del índice de mujeres en los órganos de decisión empresarial, hace tener claro que en la apuesta por la formación de primer nivel se obtiene tanto el camino como el resultado, aunque no en las cifras y agilidad que se debería. Existe pues un sentimiento combativo contra el Glass Ceiling, en el cual IFFE Business School se siente totalmente implicado y representado.

Es la característica que mejor define a un país con un mercado laboral desarrollado, el poseer unos índices de acceso al mercado de trabajo sin discriminaciones de ningún tipo; sólo las capacitaciones de una u otra persona son las que debieran marcar el establecimiento de unos baremos determinados de remuneración salarial, en unas mismas funciones, independientemente de ser hombre o mujer.

Son muchas las instituciones públicas y privadas que hablan de políticas de conciliación modelo para sus trabajadoras, teniendo aún en su plantilla y órganos de decisión una presencia femenina escasa, con lo cual, nos hacen ver que para poder acabar con una injusticia semejante, valorándose a un trabajador con independencia de su sexo, es necesario un trabajo progresivo de concienciación a todos los niveles. Aunque existe una tendencia al aumento de la presencia de mujeres en altos puestos, todavía estamos lejos de los niveles propios de un mercado laboral en un país que se considere desarrollado. Lo que se refleja así es una barrera de grueso nivel, espejo de un sistema productivo ineficiente.

Nos salva que dicha barrera, presente en toda la sociedad mundial, está siendo combatida sin descanso, provocando una concienciación cada vez mayor. Tal y como indica Ban Ki-Moon, Secretario General de la ONU "ahora estamos barriendo las ideas preconcebidas y los prejuicios del pasado para que las mujeres puedan avanzar y cruzar nuevas fronteras".

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David Galán, responderá a los lectores de LA OPINIÓN A CORUÑA sobre todo lo relativo a los mercados financieros y la Bolsa. David Galán es director de Renta Variable en Bolsa General y director del programa de Análisis Bursátil de la Escuela de Finanzas, colaborador de XTB, mayor bróker ´online´ de Europa.

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