Pedro Larena, consejero delegado (CEO) de Banco Popular desde septiembre de 2016, ha renunciado a su puesto. Así lo acaba de notificar la entidad financiera a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en la que explica la decisión por razones "estrictamente personales".

"Banco Popular Español, S.A. comunica que su consejero delegado, D. Pedro Larena Landeta, ha manifestado al presidente del Consejo de Administración su deseo de cesar en el cargo por motivos estrictamente personales, así como su compromiso de continuar desempeñando sus funciones hasta que el Consejo de Administración designe a su sustituto", reza textualmente el hecho relevante enviado a la CNMV. Las acciones de la entidad caen a esta hora más del 10%.

Larena fue nombrado número dos de Popular por el consejo de administración de la entidad el 29 de julio de 2016, de forma que lleva en el cargo de consejero delegado menos de un año. Aunque fue nombrado a finales de julio, la designación se hizo efectiva el 1 de septiembre y en el cargo sustituyó a Francisco Gómez, que salió del banco tras llegar a un acuerdo de prejubilación.

Durante la mayor parte del tiempo que ha formado parte del equipo directivo del banco, Larena ha trabajado con el anterior presidente de la entidad, Ángel Ron, que cesó de este cargo el pasado 20 de febrero. Para tomar las riendas del banco, el consejo de administración eligió a Emilio Saracho, ex vicepresidente mundial de JP Morgan Chase.

Días después de su llegada al banco, Saracho fichó a un exdirectivo de Telefónica, Miguel Escrig, como director general adjunto a presidencia. Escrig ejerció hasta junio del año pasado el cargo de director financiero del Grupo Telefónica, en el que había trabajado durante los últimos 17 años, aunque durante su carrera también pasó por Santander y JP Morgan.

Correcciones

La noticia de la salida de Larena de la entidad llega horas después de que Popular comunicara que, aunque no reformulará las cuentas de 2016, sí incluirá las correcciones oportunas de forma retroactiva en los estados financieros del primer semestre tras una auditoría interna de la cartera de crédito y de la ampliación de capital.

El banco presidido por Emilio Saracho aseguró que las desviaciones detectadas en cuatro aspectos puntuales de sus cuentas "en ningún caso" representan un impacto "significativo" en las cuentas de 2016. Además, indicó que, si se consideran todos los efectos detectados hasta este momento por la auditoría interna en el cálculo de capital, la entidad cumple con los requerimientos mínimos de capital regulatorio, tanto a cierre del ejercicio como a 1 de enero de 2017, fecha en la que se produjo un incremento de la exigencia de ratios, y a cierre de marzo de 2017.