El PP evita la autocrítica tras su caída

Los populares sellan su peor resultado desde 1989 en la provincia de A Coruña con 100.000 votos menos que en 2011 - Lorenzo apela a la "tradición" de que gobierne el más votado

21.12.2015 | 11:38
El PP evita la autocrítica tras su caída

El PP de A Coruña se aferra al argumento de que ha sido "la lista más votada" y a que ha ganado las elecciones generales. Los resultados en la provincia le dejan con una fuga de 100.000 votos y la peor cifra de apoyos desde los comicios de 1989. Con sus 237.664 votos, el PP consigue tres representantes en el Congreso, que serán Miguel Lorenzo, Marta González y Juan Manuel Juncal, y otros tres en el Senado, Paula Prado, María Aparicio y José Luis Ramón Torres Colomer. La formación no hizo ayer autocrítica sobre esta pérdida de votos, que se dio también en la ciudad y aseguró que buscará formar Gobierno

No hubo fiesta de estas de descorchar cava, de dar abrazos y besos hasta la extenuación ni de estas de gritar consignas ni de lanzar proclamas porque, a pesar de que el PP ha sido el partido más votado en el conjunto del Estado, la sangría de apoyos ha sido de más de 100.000 votos en toda la provincia de A Coruña -pasó de los 340.206 de 2011 a poco más de 237.000-. El dato solo fue peor en 1989, cuando la formación consiguió 185.709 votos y cuatro diputados, entonces, por población, A Coruña tenía nueve representantes en el Congreso.

Ante los medios de comunicación compareció ayer el número uno de la papeleta del PP al Congreso por A Coruña, Miguel Lorenzo. Le flanquearon para la foto el expresidente de la Diputación, Diego Calvo, el exalcalde de A Coruña Carlos Negreira, la aspirante al Senado María Aparicio -a la que las urnas le otorgan un puesto en la cámara baja- y la conselleira de Política Social, Beatriz Mato.

"Somos la fuerza más votada tanto en A Coruña como en Ferrol y Santiago, también en Galicia y, por supuesto, en España. Esto nos da una responsabilidad muy grande, que es la de iniciar conversaciones para formar Gobierno, aunque nos encontramos con un Parlamento muy fragmentado", explicó ayer Miguel Lorenzo.

Atrás quedaron las fiestas en las que los militantes esperaban la llegada de sus candidatos y les aplaudían y les jaleaban. En el hotel NH Atlántico, en el que el partido instaló ayer su cuartel general, los apoderados subían en el ascensor a la planta P, entregaban sus actas y algunos se marchaban poco tiempo después; otros decidían quedarse y mantener al cuello su acreditación, así que, quizá, la fiesta -o el duelo- estuviese arriba, lejos de los objetivos y las libretas.

Lorenzo apeló ayer a la "tradición democrática" del país de que gobierne la lista más votada en el Estado para dejar claro que intentarán que sus oponentes en las urnas les tiendan la mano para poder seguir gobernando. No es un discurso nacido en A Coruña, sino que es el mismo que han repetido el candidato del PP a la Presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy, y también el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo. De hecho, el candidato coruñés no tuvo permiso para hablar con los medios de comunicación hasta casi medianoche, porque no lo habían hecho antes ninguno de los dirigentes superiores de la formación.

Lorenzo fue el único en hablar y lo hizo en nombre de todos. "Tanto yo como los miembros de mi candidatura nos ponemos a trabajar por este país, a trabajar por Galicia y por la provincia de A Coruña", adelantó Lorenzo, que estará acompañado por Marta González y Juan Manuel Juncal en el Congreso. Y es que el PP consigue tres diputados por la provincia de A Coruña, con el 99,91% escrutado.

En el momento en el que Lorenzo salió a hablar ante los medios -que le esperaron durante horas en un reservado del hotel NH Atlántico-, el PP sabía ya que Ciudadanos había entrado en el reparto de escaños y que se había quedado con el que, minutos antes, tenía el nombre de su compañera Tristana Moraleja.

Esa bajada de cinco a tres representantes es fruto, para Lorenzo, de la entrada de "nuevos partidos políticos", a los que espetó que no habían tenido "la mayoría que había tenido el PP".

En los tres minutos escasos en los que habló Miguel Lorenzo sobre los resultados de los comicios, la frase más repetida fue que el "PP había ganado las elecciones" y que había sido la "fuerza más votada". No hubo, sin embargo, ni pizca de autocrítica ni un análisis del voto de castigo que, según los datos, ha recibido, una vez más, la formación.

En 2011, con una participación del 71, 69%, el PP obtuvo en la provincia de A Coruña 340.206 votos y cinco escaños; en esta ocasión, con una concurrencia a las urnas del 73,2%, la formación ha obtenido tres representantes en el Congreso y 237.664 votos -con el 99,91% de las papeletas escrutadas-. Sobre qué conclusión extraía el partido de estos datos, que le dejan con una gotera de unos 100.000 apoyos en tan solo cuatro años, Lorenzo siguió enrocado en el mismo argumento.

"Aparecieron nuevas fuerzas políticas que, obviamente, también tienen sus votos, pese a esto, somos la fuerza en la que más confían los ciudadanos. También es cierto que ha habido mucha más participación, que es muy importante para la democracia, pero la lectura que yo hago es que hemos ganado las elecciones en la provincia", explicó Lorenzo.

La sangría de votos se hizo patente también en las urnas de la ciudad. De los 63.242 votos obtenidos en 2011, se quedó el PP con 46.705 -con el 100% escrutado-.

Senado

De las cuatro plazas que se disputaban en estas elecciones para formar parte del Senado, tres han sido para el PP -con el 97,95% escrutado-. La más votada fue Paula Prado, con 216.569 papeletas con una cruz en su nombre, le sigue María Aparicio, con 210.664 apoyos, y José Luis Ramón Torres Colomer, con 210.600 votos.

La cuarta plaza la ha conseguido José Manuel García Buitrón, de En Marea, con 149.260 apoyos.

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