Miguel Lorenzo Cabeza de lista del Partido Popular al Congreso por A Coruña

"La falta de democracia de Marea prueba que Venezuela está más cerca de lo que creemos"

"No hubo recortes en sanidad y educación, pero la izquierda vendió bien esa idea y mucha gente la compró" - "Si volvemos a elecciones es por la falta de altura del PSOE"

23.06.2016 | 10:43
El candidato del PP por A Coruña, Miguel Lorenzo, en la sede provincial del PP.

Miguel Lorenzo (Pontevedra, 1961) repite estas elecciones como número uno del PP por A Coruña. Fue el único de los diputados provinciales que compaginó en la pasada (y breve) legislatura la función de concejal con la de representante en las Cortes. A su juicio, si los ciudadanos vuelven a estar llamados a las urnas es por culpa de un PSOE "que no supo ser generoso" y que rechazó un "pacto de Estado" con PP y Ciudadanos. Niega los recortes en sanidad y educación, una "falsa idea" que atribuye a la izquierda, y teme que el auge de Unidos Podemos acerque a España a la realidad que vive hoy Venezuela

-Va por su tercera campaña electoral en cosa de un año. ¿Cómo lleva esta recta final?

-Lo llevo bien. Las elecciones siempre requieren un trabajo intensivo con la gente, explicando lo que has hecho. Con el calor se nota más el cansancio del electorado. La gente quiere soluciones ya.

-¿Por qué fueron incapaces de formar Gobierno?

-Por la falta de altura de algunos dirigentes de otros partidos. Lo que no puede el PSOE es despreciar al PP, que es el partido más votado, con el famoso "no es no". Por culpa de sus dirigentes, el PSOE no inició un camino de diálogo con el PP y con Ciudadanos y optó por otra vía. Podíamos haber tenido una legislatura de consenso para impulsar las grandes reformas que necesitamos, pero no ha sido así.

-Ustedes acusaron al PSOE de ser la causa de todos los males de España. ¿No es contradictorio tenderles la mano ahora?

-En política, los tiempos cambian y la ciudadanía exige respuestas. El PSOE no puede pretender gobernar habiendo perdido la confianza ciudadana, pero no cabe duda de que ambos somos partidos constitucionalistas y que es necesario hacer reformas. Al PSOE le acuso de no haber sido generoso y no haberse unido con PP y Ciudadanos para ese pacto de Estado.

-No solo el PSOE cayó en votos, también ustedes. ¿Qué autocrítica hacen?

-Por supuesto, recibimos un castigo de la ciudadanía pero, pese a todo, hemos sido el partido más votado. Lo normal es dialogar, pero si partes del "no es no" y después te tiras a la piscina y no eres capaz de formar gobierno... Yo creo que se lo tiene que hacer mirar el PSOE.

-¿Y qué lección sacaron de ese castigo?

-Que la corrupción y la forma de gestionarla han hecho mucho daño a este país. La gente no admite conductas indeseables. Los partidos están llenos de gente honrada pero puede haber ovejas negras que hacen mucho daño a todo el sistema democrático. El PP ha tomado medidas contra la corrupción y sus resultados se verán con el tiempo.

-Ustedes prometieron bajar impuestos hace cuatro años y los subieron. ¿Por qué debería confiar alguien en que ahora cumplirán sus promesas?

-Cuando llegamos al Gobierno, nos dieron unos datos falsos. Había un déficit de más de 28.000 millones y hubo que reestructurar las cuentas. Tomamos decisiones difíciles, a veces mal explicadas, pero gracias a ellas hoy hablamos de recuperación. Nos faltan cuatro años más de Gobierno para llegar a las condiciones anteriores a la crisis.

-Esas políticas no ayudaron a acabar con el problema del déficit como prometían. La UE estudia imponer una multa a España por su incumplimiento.

-Con el déficit a lo mejor tenemos que cambiar ciertas políticas pero no cabe duda de que la situación que recibimos era la que era. Pese a todo, hemos hecho una gran inversión en políticas sociales, porque no pueden sufrir recortes. Una cosa es reestructurar las deudas y otra son los recortes, conceptos que la gente ha confundido.

-Si no ha habido recortes, ¿a qué achaca las movilizaciones de los últimos años?

-A que se ha explicado mal el proyecto.

-Pero los profesionales y ciudadanos que se manifestaban se quejaban de que en realidad los servicios no funcionaban igual.

-La izquierda siempre supo manifestarse en la calle y la derecha en los salones de sus casas. Ellos convirtieron la reestructuración económica, que fue una reflexión sobre cómo vamos a gestionar el gasto, en recortes. Han vendido muy bien ese mensaje y mucha gente lo ha comprado. No hay duda de que tuvimos un proceso muy duro al principio, porque hubo que reestructurar las cuentas, pero hoy vemos que aquellas políticas dieron resultados.

-La UE exige más recortes. ¿Van a aplicarlos si gobiernan?

-De los recortes lo único que sé es dónde no pueden hacerse, y es en las políticas sociales.

-¿Y en dónde se deben hacer?

-Hay que adelgazar la administración. Uno de los grandes retos es adelgazar la administración del futuro, pero en sanidad, educación y bienestar, no se puede recortar.

-El empleo que se crea es precario. En 2015 se registró el máximo histórico de contratos temporales.

-Las estadísticas dicen que en estos momentos tres de cada cuatro empleos son indefinidos.

-Pero eso computa el total de contratos. Le pregunto por los que se crean nuevos. ¿Es inevitable que sean precarios?

-Pero a lo mejor un contrato temporal con el tiempo se puede convertir en indefinido. También hay contratos por temporadas porque España es un país turístico, con un empleo estacional, pero lo importante es que se cree el empleo indefinido y que haya una seguridad de futuro para los trabajadores.

-Para acabar con esa dependencia del turismo se habla de cambiar el modelo productivo de España. ¿Cómo pretenden hacerlo?

-El modelo productivo es fomentar las industrias pero no vamos a negar el turismo, que es casi la mayor industria del país. Cualquier política de creación de industrias, de empresas, está bien. Hablar del modelo productivo es un tema muy complicado y amplio pero, por lo que hay que apostar, es por la creación de empleo.

-En esto tiene un papel importante la investigación. Desde 2010 abandonaron España más de 11.000 investigadores. ¿Qué le diría a aquellos de A Coruña que se han tenido que marchar?

-La investigación en España es un problema casi endémico, casi diría que desde los tiempos de Severo Ochoa. Es una pena esta fuga de valores pero hay que distinguir entre marcharse a formarse al extranjero e irse por no encontrar empleo. Se han hecho grandes esfuerzos para que se queden los investigadores. A los que se han ido, hay que darles la oportunidad de volver.

-Según la OCDE, España recortó en investigación un 34,69% entre los años 2009 y 2013. No parece la mejor forma de retenerlos en España.

-Estamos hablando de una época de crisis brutal. Todos los sectores son importantes pero la inversión en política social es la prioridad. Es verdad que se cerraron ciertos proyectos de investigación, pero cuando coges un país en recesión económica brutal hay que reestructurar ciertos gastos.

-Según datos de la UE, España recauda, en relación con su PIB, menos que países como Francia o Alemania. Todavía se podría recaudar más para no recortar en investigación y no se hizo.

-Es que estamos pensando que el Estado lo puede todo pero yo también creo en la libertad del individuo. El ciudadano, si tiene dinero y gasta, también está haciendo una inversión. Un ciudadano que va a al restaurante a comer, está sosteniendo un restaurante y a lo mejor a un autónomo. No creo que el Estado lo tenga que solucionar todo.

-Alertan de la emergencia de un "populismo" que, en toco caso, nació durante su Gobierno. ¿Se sienten responsables?

-En una crisis económica devastadora, que fue lo que se encontró el PP al gobernar, hubo que tomar decisiones drásticas. Esto generó un caldo de cultivo, unido a la corrupción, que generó mucho daño y que supuso una pérdida de credibilidad del sistema democrático. Ellos nos prometen muchas cosas pero no dicen cómo las van a hacer. Me gustaría a mí verlos gobernando si no fuese por el daño que pudieran hacerle a este país.

-En A Coruña y otras ciudades ya gobiernan y en las generales la gente los siguió votando.

-Yo veo a gente muy crítica con estos gobiernos municipales y con el parón que está sufriendo esta ciudad. Yo sí puedo hablar de un déficit democrático en A Coruña, como se vio en el último pleno con las mociones, cuando dijeron que, pese a estar aprobadas democráticamente, no las van a cumplir. Y lo dijeron en pleno, donde reside la soberanía popular. A mí esto es lo que me empieza a preocupar. Venezuela y su modelo están mucho más cerca de lo que creemos.

-¿Fue un error no haber votado a favor de crear una comisión de investigación sobre el accidente del Alvia?

-A mí no me gustan los votos simbólicos, me gustan las realidades. Actualmente está abierta una instrucción judicial, así que dejemos que hablen los tribunales. La Audiencia ha dicho que siga la investigación y que se busquen a los culpables. Ahí es donde hay que buscar la responsabilidad.

-El Concello ha abierto la negociación con Puertos del Estado para revisar el convenio de 2004 de venta de los muelles. ¿Qué postura defenderá?

-Sobre los puertos ya hay acuerdos desde 2004 y yo, que soy persona de derecho, creo que los acuerdos hay que cumplirlos. ¿Que quieren cambiar lo que en su día se aprobó? Bien, pero siéntense a dialogar con el Puerto para buscar una solución. Esta gente lo que sabe es crear muchos problemas pero pocas soluciones.

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