AGENCIAS | SAN SEBASTIÁN
La Ertzaintza cargó ayer por segunda vez en San Sebastián para impedir un nuevo intento de manifestarse de simpatizantes de la izquierda abertzale en una convocatoria prohibida por el Departamento de Interior y del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón. La izquierda abertzale había llamado a participar en esta marcha tras convocar una anterior y posteriormente anularla.
Tras un primer intento de marcha en la zona del Boulevard en torno a las seis y media de la tarde, varias dotaciones de la Ertzaintza dispersaron a los manifestantes que portaban ikurriñas con crespones negros y pequeños carteles con el lema de la convocatoria: Estado de excepción Stop. Euskal Herria tiene la palabra y la decisión.
Los manifestantes, alrededor de un millar, habían iniciado la marcha colocándose detrás de la tamborrada que se dirigía desde el Boulevard hasta el Ayuntamiento de la capital, para asistir al cañonazo que da inicio a las fiestas de la Aste Nagusia donostiarra. Muchos de ellos llevaban ikurriñas con crespones negros y pequeños carteles con el lema de la marcha prohibida. Tras la primera dispersión policial, los manifestantes se dispersaron por las zonas aledañas de la parte vieja donostiarra, donde protagonizaron enfrentamientos con la Ertzaintza, cuyos agentes realizaron varias cargas. Los agentes detuvieron al menos a dos personas.
La izquierda abertzale llamó a la participación en esta marcha en sustitución de la que tenían previsto celebrar coincidiendo con el inicio de la semana grande donostiarra. Esa primera convocatoria se había realizado bajo el lema En el camino de la independencia. Por el cambio político y social. Tras prohibirla Interior, fue desconvocada. Después de conocerse la prohibición por parte del Departamento vasco de Interior de la primera manifestación, la convocante de la misma presentó, a las cinco de la tarde del viernes en el registro de la Comisaría de San Sebastián, un escrito de desconvocatoria. Horas más tarde se registró una nueva convocatoria de manifestación, que a primera hora de ayer fue también prohibida por la Consejería que dirige Rodolfo Ares.