EFE
Este último escondite, que según las fuentes consultadas es el cuarto encontrado hoy, está situado en las proximidades de la localidad de Minerve, en el departamento mediterráneo de Hérault, el mismo en el que ayer fue localizado otro zulo con una gran cantidad de material electrónico que hubiera permitido fabricar decenas de bombas-lapa.
El hallazgo de este zulo se suma al descubrimiento hoy de otros tres escondites de ETA: uno en la comuna de Ferrals-les-Montagnes, cerca de Vieussan; otro en Herault, y un tercero cuya localización exacta no ha sido facilitada por las fuentes consultadas.
En uno de esos zulos se ha intervenido la bomba-lapa "ya preparada y lista para atentar" y en otro 15 revólveres, procedentes del robo de armas cometido en octubre de 2006 en Vauvert, además de cordón detonante, entre otros materiales.
Además, la bomba-lapa tenía un temporizador que permitía programar su explosión con una "gran antelación", como se sospecha que hicieron los terroristas en los atentados perpetrados hace unas semanas en la isla de Mallorca, entre ellos el de Calviá en el que fueron asesinados los guardias civiles Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salvá.
Desde que el pasado miércoles fueran detenidos en la región de Saboya los presuntos etarras Alberto Machaín, Aitzol Etxaburu y Andoni Sarasola, considerados los responsables de suministrar armas y explosivos a los comandos de la banda, son ya siete los zulos localizados.
Las fuentes consultadas confían en que en los próximos días sean hallados más escondites de la banda.