AGENCIAS | ZAMORA
El delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Zamora, Alberto de Castro, informó ayer de que los cuatro incendios más graves de los quince registrados a lo largo del pasado fin de semana calcinaron más de 1.500 hectáreas de terreno en la provincia, aunque a última hora de ayer los bomberos ya los tenían controlados. En el registrado en la localidad de Cabañas de Aliste ardieron 927 hectáreas de monte bajo, pinar y pasto. El fuego también quemó una nave de la localidad en la que se guardaban aperos de labranza. El humo obligó a cortar la línea ferroviaria Madrid-Galicia hasta las 21.00 horas. En el caso del fuego iniciado en Ferreruela también en la tarde del domingo, se dio por controlado en torno a las 15.00 horas de ayer después de arrasar 457 hectáreas de terrenos arbolados, de matorral, agrícola y cultivos. El delegado territorial hizo un llamamiento a la prudencia, dado que el riesgo de incendios en toda la provincia sigue siendo extremo debido al calor y a la sequía. Además, De Castro denunció la actitud de los incendiarios que estos días han hecho arder cientos de hectáreas con la "intención de hacer el máximo de daño posible".