AGENCIAS | MADRID
El juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, acordó procesar a trece miembros de las formaciones abertzales D3M y Askatasuna, entre ellos sus responsables Amparo Las Heras y José Antonio Munduate, al entender que podrían ser integrantes o colaboradores de la banda terrorista ETA. Además, otras diez personas que fueron imputadas quedaron fuera de esta decisión por falta de pruebas concluyentes y otras dos por haber sido procesados en otras causas por el mismo delito.
Después de que el juez Garzón suspendiera el 17 de febrero a las formaciones abertzales D3M y Askatasuna, el magistrado de la Audiencia Nacional decidió procesar a trece personas de estas agrupaciones, nueve de ellos por delito de integración y el resto como presuntos colaboradores de la organización terrorista ETA. Los procesados deberán prestar declaración ante el Juzgado de Instrucción número 5 el próximo jueves.
Entre ellos se encuentran los principales responsables de estas formaciones, el presidente de Askatasuna José Antonio Munduate, el secretario Xabier Isasa y la que fuera portavoz de D3M Amparo Las Heras. El resto de los procesados son Arantza Urkaregui, Elisabet Zubiaga, Iker Rodrigo, Imanol Nieto, Agurtzane Solabarrieta, Hodei Egaña, Unai Berrostegieta y Zuriñe Zorrotua, con diferentes grados de responsabilidad en la organización. Aquellos a los que se acusa de colaboración son los dos principales responsables de Askatasuna y también Fernando Antia y Aitor Liguerzana.
Respecto a los primeros, Garzón señala que tiene indicios tanto de su militancia y grado de responsabilidad en Batasuna/Ekin, "referentes políticos de ETA en el entramado criminal que dirige", como de la actividad que desarrollaban para conseguir que el complejo terrorista esté presente en las instituciones democráticas, "que es una de las finalidades principales que ETA persigue desde hace décadas".
Añade además que desde que en agosto de 2002 se suspendieron las actividades de la ilegalizada Batasuna, ETA eligió la estrategia de las "marcas políticas sucesivas", como Euskal Herritarrok, Partido Comunista de las Tierras Vascas o Acción Nacionalista Vasca, entre otras.
En cuanto a Munduate e Isasa, les imputa colaboración por haber prestado voluntariamente su consentimiento a que el partido Askatasuna, que dirigían, asumiera las decisiones de ETA/Batasuna, "lo que resultaba imprescindible para que la continuidad y sustitución de éstos se produjera". No obstante, no se han constatados actos por parte de los dirigentes de este partido "hibernado" diferentes a la aceptación y prestación de consentimiento de la "marca".
Además, otros diez imputados han quedado exonerados provisionalmente de cualquier responsabilidad, ya que las pruebas que existían contra ellos "no alcanzan la intensidad necesaria para que tengan representación penal". En el caso de Gotzon Amaro e Iñaki Olalde, también imputados en el sumario, ya han sido procesados en otras causas por el mismo delito.
La decisión de ilegalizar a D3M y Askatasuna unos días antes de las elecciones vascas de marzo responde a que Garzón encontró importantes indicios de la "instrumentalización" de ambas marcas "por la organización ilegal ANV-Batasuna.
Un histórico en libertad
La Audiencia Nacional acordó dejar en libertad al histórico dirigente de Batasuna Rufino Etxeberria, encarcelado desde 2007 y pendiente de ser juzgado en la causa en la que se investiga la subordinación de la formación abertzale a ETA y la financiación de la banda a través de las herriko tabernas. La decisión fue adoptada por la sección segunda de la sala de lo penal, compuesta por los magistrados Fernando García Nicolás, Ángel Hurtado y Enrique López. Etxeberria llevaba varios días esperando la decisión de la sala internado en el centro penitenciario de Aranjuez .