AGENCIAS | PARÍS
Francia extraditó ayer a España al etarra Aitor Agirrebarrena Beldarrain, acusado de participar en el asesinato -en Sallent de Gállego (Huesca) el 20 de agosto de 2000- de dos guardias civiles, la asturiana Irene Fernández Pereda y José Ángel de Jesús Encinas.
El etarra está también acusado de la muerte del periodista José Luis López de Lacalle y fue condenado a 23 años de prisión por la colocación de una furgoneta-bomba junto al cuartel de la Guardia Civil en Agreda (Soria) en julio de 2000, un mes antes de asesinar con una bomba-lapa a los dos guardias civiles. Además del cumplimiento de esta condena, Agirrebarrena tiene pendientes otras peticiones de entrega por parte de la Audiencia Nacional por estragos terroristas y detención ilegal de carácter terrorista.
Agirrebarrena fue arrestado en un control policial de la Gendarmería en Aubusson en junio de 2002, cuando se encontraba en compañía de Asier Arzalluz Goñi, quien le había captado para formar parte del comando Ttotto en compañía de José Ignacio Guridi Lasa. Según Interior, en mayo de 2000, y al parecer por orden de Txapote, los miembros de comando asesinaron López de la Calle. Dos meses después, además de otros ataques posteriores, perpetraron el atentado de Agreda y al mes siguiente el de Sallent.