AGENCIAS | MADRID
El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón defendió ayer ante el Tribunal Supremo, donde fue recibido y despedido con aplausos por familiares de desaparecidos en la Guerra Civil y el franquismo, su actuación en este caso y negó haber prevaricado al declararse competente en el mismo.
Según fuentes próximas al magistrado, Garzón sostuvo ante el juez que al abrir una causa sobre las desapariciones no se apartó de la "finalidad legal" de investigar los hechos, depurar las posibles responsabilidades y, especialmente, dar protección a las víctimas. Garzón declaró durante dos horas y media como imputado (estuvo casi cuatro horas dentro del Supremo) por un delito de prevaricación ante el instructor de la querella interpuesta contra él por el sindicato ultraderechista Manos Limpias y la asociación Libertad e Identidad.
El magistrado de la Audiencia explicó al instructor, el pontevedrés Luciano Varela, la historia del procedimiento y por qué decidió declararse competente, según estas fuentes, que han subrayado que el juez recordó que le sorprendió que en España, al contrario de lo que sucede en otros países europeos que han vivido circunstancias similares, no exista un censo oficial de víctimas de la represión franquista. Así, y a pesar de que el juez dirigió oficios solicitando información a varios organismos oficiales, la mayor parte de los datos que obraban en la causa eran los aportados por las asociaciones de recuperación de la Memoria Histórica.
La defensa de Garzón estudia ahora la posibilidad de presentar un escrito pidiendo el archivo de la causa, ya que considera que tras la declaración de éste ha quedado suficientemente aclarado que no cometió prevaricación.
El juez llegó al Alto Tribunal a las 12.15 horas entre aplausos y "vivas" de miembros de asociaciones para la recuperación de la Memoría Histórica, que también le aplaudieron cuando salió sin pronunciar palabra de la sede judicial a las 16.05 horas, acompañado de su abogado, Gonzalo Martínez-Fresneda.
Su declaración ante el magistrado instructor del caso, Luciano Varela, provocó un gran despliegue policial y gran expectación por parte de numerosos periodistas, así como curiosos y partidarios de la investigación abierta por el juez.
Varios de los familiares de los desaparecidos aseguraron que la citación como imputado del juez de la Audiencia es un "ataque contra la democracia", ya que "se merece el reconocimiento de todos los ciudadanos", y han reavivado el debate sobre la apertura de fosas.
El representante de Manos Limpias -sin representación en ningún centro de trabajo-, el ex dirigente de Fuerza Nueva Miguel Bernad explicó a los periodistas que Garzón se negó a contestar a las preguntas del letrado de dicha asociación y que únicamente lo hizo a las del instructor, el fiscal y su defensa. "Eso es grave y pone de manifiesto que no tiene suficientes argumentos", añadió Bernad, quien calificó de "vergonzosa" la actuación del fiscal y explicó que en un momento de la declaración Garzón pidió que conste en el acta que las preguntas del instructor contenían juicios de valor.
La Fiscalía pidió al Supremo que no admitiera la querella del sindicato Manos Limpias, a la que se acumuló otra de Libertad e Identidad, aunque recordó al magistrado que desde un principio mantuvo su falta de competencia para investigar. Estas dos asociaciones consideran que el juez de la Audiencia Nacional cometió un delito de prevaricación -que consiste en dictar una resolución injusta a sabiendas- al declararse competente para investigar las desapariciones durante la Guerra Civil española y el franquismo (1936-1975) siendo consciente de que no lo era.
Por su parte, Garzón en su recurso ante el Tribunal Supremo niega haber prevaricado y recuerda que ni el fiscal ni los magistrados de la Audiencia Nacional cuestionaron esta decisión como "extravagante, absurda o esperpéntica" o como constitutiva de un delito de prevaricación. Estima además que si lo que se considera prevaricación es el hecho de declararse competente "la situación injusta ya se habría resuelto" con su inhibición.