AGENCIAS | MADRID
El número de delitos que dieron lugar a procedimientos penales en 2008 aumentó en un 3,5% respecto al año anterior, aunque ese incremento medio fue muy superior en los delitos de homicidio -que crecieron el 16,5%- y contra el patrimonio, que subieron el 6,6%. Así lo refleja la Memoria de la Fiscalía General del Estado, que se hizo pública con ocasión del acto de apertura del año judicial celebrado en el Tribunal Supremo y presidido por el Rey.
El incremento de la delincuencia el año pasado es superior al de 2007 respecto de 2006 -2,8%-, pero inferior al registrado ese último año en comparación con 2005, cuando fue el 4,12%.
En total, el año pasado se incoaron 4.680.449 procedimientos -161.408 más que en 2007-, de los que 2.347.076 -más del 50%- correspondieron a delitos contra el patrimonio y el orden socioeconómico. Bajaron ligeramente -de 87.550 a 87.324- los robos con violencia o intimidación, pero crecieron los robos con fuerza en las cosas (más de un 10%) y los de vehículos (un 5,6%).
El incremento de las diligencias previas iniciadas por hechos constitutivos de homicidio o asesinato fue del 16,46%, ya que de los 1.148 casos registrados en 2007 se pasó a 1.337 en 2008. Barcelona, con 171 homicidios o asesinatos, Madrid (127) y Murcia (113) son las provincias donde más expedientes se abrieron por este motivo.
Por otra parte, la Fiscalía ha detectado un "apreciable incremento" de los expedientes incoados por delitos contra la libertad sexual, que fueron 13.899 -2.362 más que en 2007-, de los que 6.576 corresponden a agresiones sexuales y violaciones.
Rechazo a las críticas
El presidente del Tribunal Supremo, Carlos Dívar, y el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, rechazaron las críticas por las actuaciones abiertas contra el juez Baltasar Garzón y el PP. Dívar y Conde-Pumpido realizaron una defensa de los cometidos de los órganos que dirigen en los discursos pronunciados en la apertura del año judicial.
El presidente del Supremo, que animó a los jueces a que superen "pasajeras situaciones de desánimo o incertidumbre", pidió que, en la "crítica legítima", se respete la independencia en la actuación de los magistrados del Supremo.
Se refería así a las críticas recientes suscitadas por la actuación de la Sala Segunda, que admitió una querella del sindicato ultraderechista Manos Limpias contra el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón por investigar las desapariciones durante la Guerra Civil y el franquismo. Dívar ha recordado que la labor de los magistrados del Supremo está guiada exclusivamente por "el estricto respeto a la Constitución y a las leyes".
Por su parte, Conde-Pumpido destacó la exigencia de la sociedad de "erradicar las conductas corruptas vengan de donde vengan, sean quienes sean sus autores". El fiscal general, que inició su discurso citando a Barack Obama, manifestó que sea cual sea la estrategia de defensa de las conductas corruptas "no logrará en ningún caso deslegitimar la lógica y la acción inexorable del Estado de Derecho".
Conde-Pumpido y la Fiscalía han recibido en los últimos meses duras críticas del PP a raíz del caso Gürtel. En su intervención, el fiscal general dijo que cuestiones como el secreto de sumario, las garantías de los imputados o el sistema de recursos no son problemas que vayan a resolverse "clamando por la imparcialidad del sistema desde posiciones de patente parcialidad".