AGENCIAS | MADRID
Un fenómeno inusual, aunque conocido, con poco tiempo de vida, y que, en teoría, no reviste ningún peligro. La tormenta tropical Grace, situada a 940 kilómetros al noreste de las Azores, cobró ayer fuerza con el paso de las horas y pudo haberse convertido en huracán. Así la definió el portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Ángel Rivera, quien insistió en que se trata de "un fenómeno singular, pero que no tiene importancia".
Rivera aseguró que esta tormenta tropical "estuvo cerca de convertirse en un pequeño huracán". Se quedó a sólo un paso, ya que le faltaron sólo cinco o seis kilómetros más de velocidad para alcanzar esta categoría.
Grace se mueve a 44 kilómetros por hora y el Centro Nacional de Huracanes preveía que siguiese hacia las costas de la Península hasta que diese un giro gradual hacia el noroeste, con menos velocidad por la noche y a lo largo de la jornada de hoy.
Sus efectos en Galicia sólo se van a sentir en una zona marítima de alta mar del Atlántico llamada Charcot, en la que la Aemet ha activado un aviso especial para la navegación marítima ante la previsión de que se produzca "un temporal duro" con vientos de fuerza 9 a 10.
La tormenta tropical registró ayer vientos máximos sostenidos de cerca de 110 kilómetros por hora, aunque con ráfagas más fuertes.
El portavoz de la Aemet explicó que cuando en una masa cálida de carácter tropical, como la que afecta al Atlántico, se forman nubes tormentosas que interaccionan entre sí y van acompañadas de una temperatura del mar "relativamente cálida", se generan pequeñas borrascas subtropicales o tropicales "que normalmente pasan desapercibidas".
"Esta que se ha creado ahora era una pequeña borrasca subtropical a la que se le daba poca importancia, pero que, por las condiciones actuales de la atmósfera, ha crecido un poco más hasta convertirse en tormenta tropical", ha dicho.
Rivera insistió en que el fenómeno no tiene importancia, ya que, tanto el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Miami como todos los modelos de predicción, apuntan a que la tormenta se dirige hacia el sur de Irlanda y "seguramente se va a deshacer antes porque se mueve sobre aguas cada vez más frías".
El CNH ubicado en Florida calcula que se debilitará en la jornada de hoy y que Grace será absorbida por una baja presión no tropical sobre el noreste del Atlántico.