AGENCIAS | MADRID
Sin el principal implicado, el presidente de la Generalitat, Francisco Camps. Así tuvo lugar el Comité Nacional del PP. Tampoco estaban el vicepresidente valenciano ni la alcaldesa Rita Barberá. Pese a lo que están dando que hablar por su supuesta vinculación con la trama de corrupción Gürtel, ninguno estaba presente. Aún así, el presidente del PP, Mariano Rajoy, repitió su apoyo y confianza en Camps ante el resto de la dirección. Y eso que el asunto "no va muy bien", según las palabras del presidente de honor y fundador, Manuel Fraga.
El líder nacional del PP realizó un llamamiento a su propio partido para que nadie se ponga nervioso, porque cada cosa tiene su tiempo y, para capear mejor el temporal que el caso Gürtel está levantando, Rajoy destaca los buenos resul- tados que el PP está cosechando en las encuestas.
De nuevo, Camps cuenta con el apoyo de Mariano Rajoy. Un apoyo que bien le puede valer al presidente de la Generalitat para no hacer caso a las voces que, en el seno interno del PP, le piden al valenciano que tome medidas en su Gobierno ante los datos que recoge el informe de la Brigada de Blanqueo Policial sobre una supuesta financiación irregular del partido.
Con similar discurso se expresó la número dos del PP, María Dolores de Cospedal. Poco después de que Rajoy diera muestras de confianza hacia Camps, De Cospedal reiteró que este último "tenía que actuar con toda la libertad y de la forma que considere más conveniente". Así, la secretaria general del PP volvió a confirmar la confianza que la semana pasada depositó en el líder valenciano. Pese a que De Cospedal fue preguntada por la mediación de dos vicepresidentes de la Generalitat valenciana en favor del presidente de Orange Market, Alvaro Pérez El Bigotes, sus respuestas siempre conducían a las declaraciones que ya hizo la semana pasada y en las que restaba importancia a este tipo de hechos.
La crítica del fundador
Pero a pesar de las palabras de los líderes nacionales, el asunto Gürtel "no va muy bien". Así lo aseguró el senador y presidente fundador del PP, Manuel Fraga, que definió la reunión entre el presidente popular, Mariano Rajoy y el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, como una forma de "ganar tiempo" tras las últimas revelaciones del caso, que presenta "problemas importantes".
Fraga realizado estas declaraciones antes de asistir a la reunión del Comité Nacional del PP en Madrid, al que no han asistido ni el presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, ni el vicepresidente del Gobierno valenciano, Vicente Rambla. El consejero de Economía, Gerardo Camps, fue el único miembro del Ejecutivo regional que se desplazó a Madrid.
"Definitivamente, no da la sensación de que ese asunto vaya muy bien", respondió Fraga cuando se le preguntó si la dirección nacional del PP está actuando adecuadamente ante el caso Gürtel. "El caso es ganar tiempo para resolver los problemas importantes, y ahí los hay", aseguró sobre la reunión de Rajoy y Camps en Cuenca.
Tras las críticas de Fraga, el presidente valenciano aseguró que habla a menudo con el actual senador: "Hablo con él con mucha frecuencia y está encantado con el partido en la Comunitat y en toda España", resolvió, al tiempo que zanjó el tema afirmando que "don Manuel está feliz con lo que está pasando".
Ausencia de Camps
Precisamente, la situación de los populares valencianos se ha visto reflejada en la ausencia de Camps y Rambla a la reunión del Comité Ejecutivo Nacional que preside Mariano Rajoy. Tan sólo acudió el consejero de Economía valenciano. Miembros del Comité Ejecutivo habían asegurado que esperaban que Camps o Rambla acudiesen a ese encuentro para informar de la situación del PP valenciano tras las últimas revelaciones del caso Gürtel, que apuntan a una supuesta financiación irregular del PP valenciano a través de Orange Market. Camps tampoco acudió a la última reunión de la Junta Directiva Nacional -máximo órgano entre congresos- que tuvo lugar el 14 de septiembre.
Miembros del PP manifestaron su deseo de conocer si Rajoy dio manos libres a Camps en la reunión que mantuvieron en Alarcón para que actúe de la manera en que considere oportuna, o si le había exigido medidas contundentes para atajar ya los problemas creados.