El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, pidió a los miembros de la Alianza Atlántica más recursos humanos y financieros para la misión de entrenamiento de las fuerzas de seguridad afganas que se desplegará completamente a finales de este mes. "Esta alianza es para compartir seguridad, pero eso no significa sólo compartir los beneficios, sino también los costes y los riesgos. Eso es lo que hemos hecho en Afganistán hasta ahora y es lo que debe seguir siendo en el periodo de transición", advirtió el máximo responsable de la Alianza desde Bruselas. Rasmussen, que espera que los españoles entiendan que su presencia es para luchar contra el terrorismo. insistió en que el enfoque global respecto a Afganistán tiene que ir en la dirección de hacer a los afganos lo "suficientemente fuertes" como para que resistan al terrorismo y la insurgencia por ellos mismos. Eso significa que será necesarioentrenarles y equiparles con material para que garanticen la seguridad frente al extremismo talibán. El comandante de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad en Afganistán, Stanley McChrystal, plantea reforzar con 30.000 efectivos la misión, y la OTAN examina ahora "atentamente" el informe.