AGENCIAS | MADRID
El Comité de Derechos y Garantías del PP suspendió ayer cautelarmente de militancia a Ricardo Costa por su "actitud", después de haber desafiado a Mariano Rajoy y a Dolores de Cospedal al exigirles como "secretario general" en la Comunidad Valenciana que ratificaran su gestión y pusieran en valor su honorabilidad.
En una declaración pública, Costa lamentó "como secretario general" del PPCV que el Comité de Derechos y Garantías del PP aún no le hubiera citado para aclarar su relación con la trama Gürtel. Así lo dijo en su reaparición en las Cortes valencianas como diputado raso tras haber sido destituido el pasado día 14 de sus cargos en el partido. Costa exigió a la cúpula del PP que, si no encontraba ninguna irregularidad, ratificara su confianza en él y pusiera "en valor" su "honradez". El ex número dos de Camps aseguró que ya había remitido a Génova toda la documentación sobre su gestión y su patrimonio. "Lo único que solicito a la dirección es que si cree que existe alguna responsabilidad en mi gestión tome las medidas oportunas", dijo.
Tras ocupar su escaño en la última fila entre abrazos de los suyos, Costa acudió a saludar al presidente Francisco Camps, mientras que los diputados de la oposición aplaudían sarcásticamente entre gritos de "qué bonito es el amor". Horas después, el presidente del Comité Garantías, Alfonso Fernández Mañueco, y el secretario general, Calos Argós, anunciaban la apertura de un expediente disciplinario y la suspensión cautelar de militancia de Costa, medida de la que Mariano Rajoy habló con Camps a lo largo de la mañana. "Tenemos el mayor respeto y avalamos la excepcional gestión de Costa", aseguró Camps, que aunque dijo acatar la decisión del PP nacional, añadió que la suspensión de su número dos nada tiene que ver con el modo en que ha desempeñado sus cargos.
Rajoy pierde la paciencia
En cuanto a Mariano Rajoy, el líder del PP endureció claramente su tono y admitió ayer en Cartagena que se le acabó la paciencia y que tomará medidas frente a los dos problemas de su partido, "la corrupción del caso Gürtel" y las discrepancias por la pugna de poder en Caja Madrid. Así, anunció que para resolver estas cuestiones convocó al Comité Ejecutivo Nacional el próximo martes ya que, aunque la "paciencia es una virtud muy importante" en política, "Santo Job sólo ha habido uno en la historia". Rajoy añadió que quien caiga en esa "porquería de la corrupción no puede pertenecer al PP". También el ex presidente Aznar endureció su tono al pedir que se refuercen las leyes para erradicar la corrupción.