AGENCIAS | BARCELONA
El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón investiga un convenio urbanístico en Arenys de Mar (Barcelona) con el que el presunto cerebro de la trama de corrupción destapada en Cataluña, Luis García, tenía previsto construir una promoción de viviendas.
Según explicó Xavier Febrer, en funciones de alcalde accidental en Arenys, Garzón requirió la semana pasada los expedientes relacionados con esa promoción de viviendas al consistorio, dirigido por PSC, ERC e ICV, que ya fueron enviados.
Esa operación urbanística investigada por la Audiencia Nacional se concretó durante la época en la que el Ayuntamiento de Arenys era gobernado por CiU y PP y el jefe de Planeamiento del consistorio era Genís Carbó, ex jefe de Planificación Territorial de la Generalitat y al que Garzón cita en su auto por haber cobrado 244.011 euros de Luis García a raíz del pelotazo de Sant Andreu de Llavaneres.
En concreto, dicha operación se basó en un acuerdo entre Luis García y la congregación religiosa de Villa Betania, por el que el empresario imputado se comprometía a ampliar la residencia católica a cambio de la titularidad de una finca edificable.
El anterior alcalde de Arenys, Miquel Rubirola (CiU), destacó que en esa operación el ayuntamiento sólo intervino en la elaboración del estudio.