AGENCIAS | BARCELONA
El PP se ha convertido en la segunda jornada de la convención que celebra en Barcelona en una piña alrededor de su líder, Mariano Rajoy, quien ha aprovechado la ocasión para proclamar su "entereza" y su capacidad para "aguantar lo que le echen". El cónclave organizado en la capital catalana ha servido a los populares para aparcar definitivamente las "turbulencias" recientes, como el viernes dijo la secretaria general, María Dolores De Cospedal, y para reafirmar la unidad y el liderazgo de Rajoy, algo que hoy, en la clausura de la convención, certificará él mismo en ausencia de Esperanza Aguirre y de Francisco Camps.
Rajoy lo tiene claro. "Sólo" necesita el apoyo de los afiliados del PP porque tiene "bastante entereza para aguantar" lo que "le echen" y porque su "ventaja" es la "independencia", una cualidad que, según dijo, va a intentar preservar siempre. Además, dijo que a todos deben unirles el "respeto a las reglas del juego" aprobadas y avisó de que actuará si hay cargos del partido que no lo entiendan así. Por su parte, el presidente fundador del PP, Manuel Fraga, declaró que el enfrentamiento entre el vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, y la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, está "resuelto".
En un encuentro con las Nuevas Generaciones del PP durante la Convención que el partido está celebrando en Barcelona, el líder del PP señaló que seguirá al frente del PP mientras cuente con el apoyo de sus miembros. "Sólo necesito el apoyo de mi partido, de lo demás ya me encargo yo", reiteró. En este sentido, aseguró que tiene "bastante entereza para aguantar" lo que le echen.
Independencia
Después de las últimas semanas, en las que los populares han tenido que hacer frente a algunos enfrentamientos entre sus dirigentes, Rajoy confesó que en este momento se encuentra "muy bien". "Hay momentos mejores y peores, pero yo mientras sienta el apoyo del partido, el respaldo de la gente, yo voy a estar aquí". Así, destacó que su "ventaja" es la "independencia", una cualidad que pretende preservar siempre. Así lo manifestó al responder a las preguntas de los jóvenes de las Nuevas Generaciones durante una hora, simulando el programa de TVE Tengo una pregunta para usted. En su intervención, Rajoy recalcó que actuaría contra aquellos que no colaboren con el proyecto y la alternativa del PP, un aviso que ya lanzó en la reunión del Comité Ejecutivo Nacional celebrado hace una semana en la sede central de Génova.
"Somos un partido nacional limpio y unido. Nos unen ideas, los principios y nos deben de unir como a cualquiera que milite en una organización, el respeto a las reglas de juego que nos hemos dado, que nos las hemos dado nosotros en el congreso del partido", enfatizó el presidente popular y mandó una advertencia: "Estoy convencido de que eso lo entienden así todos y estoy convencido de que la inmensa mayoría va a actuar en consecuencia. Y si no lo hacen, haré lo que todos vosotros queréis que haga", concluyó.
Por su parte, Fraga consideró que ya está "resuelto" el enfrentamiento entre la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y el vicealcalde madrileño, Manuel Cobo, después de la crisis interna vivida en las últimas semanas por la presidencia de Caja Madrid. Así lo indicó a su llegada a la segunda jornada de la Convención del PP, en el que resaltó que "todo el debate sobre ese asunto" ya se ha solucionado.
Los presidentes regionales y autonómicos del PP almorzaron ayer en un tono "distendido" con Rajoy, que no quiso aprovechar esta cita para lanzar ningún "discurso" o "planteamiento genérico" a los comensales. A la comida se sumaron la secretaria general, María Dolores de Cospedal, y los tres portavoces parlamentarios en el Congreso, el Senado y el Parlamento europeo.
Se ha tratado de una comida de "confraternización" y de "amistad" durante la que los asistentes han hablado en un tono distendido. La mayoría de los barones resaltaron ese buen ambiente: Aguirre calificó la reunión de "estupenda y muy agradable" y dijo que el partido sale "fortalecido" de la convención, en tanto que Camps ensalzó la sintonía que siente con su "gran amigo" Rajoy y ha remarcado "el cariño y la cercanía" de los demás presidentes.
El almuerzo ha tenido especial significación para algunos dirigentes por lo que ha supuesto de afianzamiento de la unidad y del proyecto del partido, según subrayóla responsable de Organización, Ana Mato. No en vano, era la primera vez tras las últimas disputas internas que Rajoy se reunía con todos sus barones territoriales.
"Ha ganado Feijóo"
Rajoy, Aguirre, Camps... Todos aprovecharon su más mínima declaración a los periodistas para asegurar que el PP sale reforzado, que las heridas son cosa del pasado y que todos reman en la misma dirección. Es lo que se ha escenificado en el almuerzo convocado por Rajoy con sus colaboradores más cercanos y con los barones territoriales: una confraternización en torno a un mantel, una mousse de salmón y carne o pescado: brocheta de rape o solomillo de ternera.
Hasta ahí sin debate. Pero en el postre ha llegado la discusión cuando los comensales han visto ante sí un trozo de tarta sobre el que no lograban ponerse de acuerdo. La pregunta ha sido si se trataba de tarta de Santiago o no, y ante las dudas generalizadas, un gallego tuvo que oficiar como tal, y, con permiso de Rajoy, Alberto Núñez Feijóo ha concluido que el dulce en cuestión se parecía a una tarta de Santiago. "Ha ganado Feijóo", sentenció ante los periodistas la portavoz en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría sin que, aparentemente, sus palabras tuvieran que ver con la sensación generalizada de que el presidente gallego es un personaje en ascenso en el seno del partido.