AGENCIAS | LAS PALMAS
La activista saharaui Aminatou Haidar no compareció ayer ante la jueza del Juzgado de Arrecife, en Lanzarote, para declarar en el juicio de faltas por un presunto delito de alteración del orden público, debido a problemas en su estado de salud. Haidar lleva tres días en huelga de hambre para exigir que se le permita regresar a El Aaiún y protestar por su entrada forzosa en España sin pasaporte.
Así lo afirmó el presidente de la comunidad saharaui en Lanzarote, Hamudi Isemo Mussa, que, junto con numerosos simpatizantes y la abogada Inés Miranda, se desplazó a los juzgados para apoyar a la activista saharaui.
El representante de la comunidad saharaui en la isla aseguró que el estado de salud de la defensora de derechos humanos, conocida como la Gandhi saharaui, es "bastante débil", por lo que aportarán a la jueza un certificado médico.
Finalmente, la activista saharaui fue declarada en rebeldía al no comparecer. Su defensa confundió los horarios, al pensar que era a las 15.00 horas en vez de las 13.15. Quienes sí comparecieron en el juicio fueron el director del aeropuerto de Lanzarote, Dionsio Canomanuel, y el brigada jefe de la Guardia Civil en el aeropuerto.
Por su parte, en un acto público, la delegada del Gobierno en Canarias, Carolina Darias, hizo una "llamada a la tranquilidad" y deseó "lo mejor en el estado de salud" de Haidar. "Nada que decir en cuanto a la protesta", apostilló.
Visita de Moratinos
El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, visita hoy Rabat con motivo de la inauguración del Instituto Cervantes y aprovechará para abordar con su colega marroquí, Taieb Fassi Fihri, el caso de la activista saharaui expulsada por Marruecos y que se encuentra en huelga de hambre en España.
Tras el acto de inauguración, Moratinos cenará con su colega marroquí. Según fuentes diplomáticas consultadas, es previsible que ambos aborden la situación de Haidar, quien denunció su expulsión del Sáhara Occidental pero también que España la haya acogido en su territorio.
Moratinos recomendó el lunes a Haidar que "se tranquilice" si quiere regresar a El Aaiún y se comprometió a trasladar la "preocupación" de la activista a Marruecos.