AGENCIAS | BELFAST
Un tribunal norirlandés rechazó la orden de extradición por delitos de terrorismo cursada por la Justicia española contra Arturo Villanueva, a quien se le relaciona con Jarrai, la rama juvenil de ETA.
El juez Thomas Burgess, el mismo que tramita el caso del etarra De Juana Chaos, afirmó en su resolución que la orden no especifica por qué acciones se relaciona a Villanueva con Jarrai, como, por ejemplo, si ha asistido a "reuniones, ha dado entrevistas o ha estado implicado en la organización del grupo".
El magistrado declaró "nula" la petición española y destacó que, aunque la orden indica que el reclamado ha perpetrado "personalmente actos de violencia", no especifica dónde se produjeron los "supuestos ataques, los objetivos específicos de los supuestos ataques o las fechas".
Arturo Villanueva fue detenido en Belfast el 22 de abril en virtud de una orden europea de arresto cursada por España, que solicitaba su extradición por supuesta pertenencia a una organización ilegalizada y por cometer "actos violentos y coercitivos" en el País Vasco entre 1994 y 2000. Villanueva huyó de España en 2002 para eludir el juicio contra las organizaciones juveniles de la izquierda radical vinculadas a ETA.
Según el comunicado del tribunal norirlandés, Burgess reconoció en su resolución que la orden le vincula con el delito de "pertenencia a una organización terrorista ilegal" y que el texto contiene "suficiente información" para convencerlo de que se le acusa "de ser supuestamente miembro de Jarrai".
No obstante, añade la nota del tribunal norirlandés, el magistrado sostuvo que la "orden es vaga y le falta cualquier detalle específico" que demuestre que sus acciones evidencian "pertenencia a la organización".
Villanueva, que reside y trabaja en Belfast desde hace cinco años, ha permanecido en libertad vigilada, después de depositar una fianza de 5.000 libras (5.575 euros), desde su arresto el pasado abril.
Juicio en Francia
El Tribunal Correccional de París juzga hoy al histórico dirigente de ETA José Antonio Urritikoetxea Bengoetxea Josu Ternera y a su hijo Egoitz Urritikoetxea, ambos en rebeldía al estar en paradero desconocido. Josu Ternera será juzgado por hechos ocurridos entre diciembre de 2002 y mayo de 2005, periodo en que su rastro fue detectado en pisos utilizados por activistas de la banda armada. La Fiscalía le acusa de haber participado en un grupo armado "con vistas a la preparación de actos terroristas".
El mismo cargo pesa sobre su hijo Egoitz, de nacionalidad francesa, inculpado al haberse hallado su ADN en una toalla que había sido utilizada también por Ugartemendia Isasa, detenido como jefe del aparato internacional de ETA Pedro Esquisabel, Xerpa.