AGENCIAS | PARÍS
El Tribunal Correccional de París dejó visto para sentencia el juicio contra el histórico dirigente de ETA Josu Ternera y su hijo Egoitz Urrutikoetxea, después de que la fiscal solicitara para ellos 7 y 4 años de prisión por asociación de malhechores. Ambos fueron juzgados en rebeldía, al encontrarse en paradero desconocido desde hace años.
Además de la pena de prisión, la fiscal Catherine Sorita-Minard reclamó para Josu Ternera su expulsión definitiva de territorio francés una vez haya concluido su condena y que se mantenga la orden de arresto europea emitida.
En el caso de Egoitz, de quien subrayó que desde muy joven "siguió el camino de su padre", también pidió que se mantenga efectiva la orden de arresto europea pero explicó que no se contempla su expulsión de Francia porque tiene la nacionalidad francesa.
Sorita-Minard dijo de Josu Ternera que se considera probado que entre 2002 y 2005 participó en "actividades en beneficio de ETA" y mantuvo contactos con los que dirigían la organización. Sus huellas se hallaron en apartamentos clandestinos utilizados por activistas y responsables de la banda armada y en diversa documentación. Como ejemplo, se encontró su ADN en la cama de un apartamento en el que había residido Xerpa, jefe del aparato internacional de ETA.