AGENCIAS | HUESCA
Varios testigos negaron, durante la quinta jornada del juicio por el asesinato del alcalde de Fago, la existencia de un grupo organizado de oposición al primer edil y también que hubiera algún tipo de celebración o de jolgorio en el bar del pueblo tras conocer la muerte de Miguel Grima.
Los dueños del bar, Mónica Crespo y Miguel Ángel Molinero, coincidieron en resaltar que en su establecimiento no se desarrollaban reuniones de ningún grupo opositor al alcalde, y recalcaron que en el pueblo no existía un grupo organizado con tal fin, sino una asociación cultural dedicada a excursiones o a la recuperación de cuevas.
Mónica Crespo, preguntada por el momento en que se enteró de la muerte del alcalde, dijo que se encontraba en el bar, donde también había varios cazadores, e insistió en que "es mentira" que allí hubiera risas o jolgorio al conocer la trágica noticia. Reconoció tener problemas con el alcalde, pero siempre por motivos de gestión municipal
Ha dicho que el único acusado, Santiago Mainar, y el alcalde tenían problemas judiciales, pero recalcó que nunca oyó amenazas por parte del guarda forestal.
Respecto a las amenazas de las que era objeto el alcalde, la testigo Inmaculada Guallar, dueña de una gasolinera, explicó que oyó a un cazador decir, textualmente, que "tenía que pegarle cuatro tiros al alcalde de Fago y tirarlo al barranco", y a otros que "había que cargarse" al edil, pero que nunca oyó amenazas por parte de Santiago Mainar, una persona que "hacía su vida".
El médico oftalmólogo que en 2006 operó de cataratas en el ojo derecho a Santiago Mainar, confirmó la opinión de los médicos forenses de que el acusado no habría tenido problemas para efectuar el disparo a Miguel Grima.