AGENCIAS | BARCELONA
Dirigentes de PSC, ERC, ICV-EU y CiU alertaron de las graves consecuencias que conllevaría, no sólo para Cataluña sino también para España, un hipotético recorte del Estatut catalán por el Tribunal Constitucional.
El presidente de CiU, Artur Mas, propuso al resto de partidos políticos catalanes pactar un plan b si el TC tumba el Estatuto, que pasaría por ir más allá de la vía estatutaria y unir fuerzas para conseguir el traspaso de los aeropuertos y el concierto económico.
El líder de la oposición en Cataluña recordó que el Estatut fue refrendado por el 74% de los electores catalanes. "Y eso, democráticamente, merece un respeto. Si no nos hacemos respetar, que nadie se queje después de que todo el mundo se atreve con nosotros", señaló, indicando que posiblemente la sentencia del TC es "inminente".
Por su parte, el presidente catalán, José Montilla, exigió "lealtad institucional y sentido de Estado" frente al pacto que supuso el Estatut y subrayó la "voluntad insobornable" de Cataluña de desarrollar esta ley orgánica. El portavoz del PSC, Miquel Iceta, consideró que todos los socialistas, "empezando por Zapatero", se sentirán "desautorizados" con un fallo adverso.