M. G. / P. C. / R. P. / P. R. | POLOP
El Ayuntamiento de Polop ya ha pasado a la historia por ser el primero de España donde un alcalde es asesinado presuntamente por no permitir la especulación urbanística y su sucesor es detenido por ser supuestamente el instigador del crimen. Dos años después del asesinato y tras varios meses de investigaciones, la Guardia Civil arrestó ayer al primer edil de esta población alicantina, Juan Cano, por el asesinato de su antecesor en el cargo, el también popular Alejandro Ponsoda, en octubre de 2007.
Agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) aprovecharon la noche para presentarse a la una de la madrugada en el domicilio del primer edil, un chalé de una urbanización próxima al centro de la localidad, de 4.000 habitantes, y proceder a su detención. Los agentes permanecieron en el interior de la vivienda en compañía del arrestado varias horas durante las que se practicó un registro en el que se incautaron de documentación y material informático. Lo mismo se hizo en el Ayuntamiento, a donde se desplazaron a continuación.
Juan Cano estaba solo en su casa y no ofreció resistencia a la detención. Poco antes de que fuera apresado, Juan Cano fue visto cabizbajo en un pub de la vecina población de La Nucia, Los Ángeles, a donde llegó y se marchó solo tras tomarse unas copas con un semblante taciturno. Tras los registros en su casa y en el Ayuntamiento, el primer edil, quien siempre ha negado toda relación con el asesinato de su antecesor e incluso ha amenazado con querellarse contra aquellos que apuntaran lo contrario, fue trasladado a los calabozos de la Comandancia de la Guardia Civil en Alicante. Allí permanecerá hasta su puesta a disposición de la titular del juzgado de Instrucción número 2 de La Vila Joiosa, quien lleva este caso, que casi con toda seguridad no se producirá antes de que expiren las 72 horas reglamentarias.
Aunque la investigación continúa abierta, con la detención del primer edil se ha cerrado un circulo que, según fuentes de la investigación, se tiene prácticamente controlado desde hace unos seis meses, "pero una cosa es tener la certeza de unos hechos y otra, reunir las pruebas para presentarlos ante un juez", apuntaron esta mismas fuentes, que no descartaron nuevas detenciones.
El arresto de Juan Cano, el séptimo de una serie que comenzó el pasado día 3 con la detención de un empresario de Polop, se produjo apenas unas horas después de que prestaran declaración ante la juez los dos presuntos sicarios, dos ciudadanos de origen checo que supuestamente dispararon contra Ponsada, que tenía dos hijas de 25 y 27 años, la noche del 19 de octubre de 2007 causándole heridas de tal gravedad que falleció ocho días después. El tiroteo se produjo a las puertas de su casa y los investigadores aún siguen buscando el arma. Los dos supuestos sicarios, que habrían cobrado 50.000 euros por el "trabajo", fueron enviados a prisión junto a un ciudadano español copropietario de club de alterne Mesalina, donde supuestamente se planeó el crimen, que también declaró el lunes ante la magistrada. Los otros tres detenidos -el gerente del club, el apresado en Albatera y el empresario de Polop- han sido distribuidos, a igual que los anteriores, entre las prisiones de Fontcalent, Villena y Picasent para evitar la comunicación entre ellos y no se descarta que alguno de ellos pudiera ser puesto en libertad en breve.
La teniente de alcalde de Polop, María Dolores Zaragoza, aseguró que la corporación municipal ha acogido con "lógico sobresalto" la detención del alcalde pero pidió respeto a la presunción de inocencia y aseguró que sólo tienen constancia de los hechos a través de los medios. Lo hizo en una rueda de prensa acompañada por toda la corporación salvo el concejal de Turismo, Joaquín Montiel, que además es amigo del detenido, por lo que se comenzó a especular con la posibilidad de su arresto.
El PP suspendió temporalmente de militancia a Cano, una decisión que justificó el secretario general del partido en Valencia, Antonio Clemente, quien aseguró que una acusación de asesinato "es lo suficientemente importante" para retirarle el carné, añadiendo que "parece que hay pruebas". Mientras, aunque algunos siempre habían especulado con la implicación de Cano en el crimen, los vecinos de Polop reaccionaron con estupor.