AGENCIAS | HUESCA
Una pena de 21 años de cárcel es lo que solicitan el Ministerio Fiscal y las acusaciones particular y popular para ganadero y agente forestal Santiago Mainar, por el asesinato en 2007 del alcalde de Fago, Miguel Grima. Mainar está acusado como autor de los delitos de asesinato en concurso ideal con atentado a la autoridad y tenencia ilícita de armas. El único acusado de la muerte de Grima se proclamó inocente y defendió el derecho a derrocar a los "tiranos". "Prefiero que me acusen de dar muerte a un tirano que de ampararlo políticamente, o resignarme como ciudadano", proclamó Mainar en su alegato final.
El juicio, iniciado el lunes 16 de noviembre, concluyó pasadas las 15.30 horas de ayer. Mainar fue el primero en testificar, respondiendo a las preguntas del fiscal de Huesca, Felipe Zazurca; del abogado Enrique Trebolle, de la acusación particular; del letrado José María Viladés, de la acción popular y de su abogado defensor, Marcos García Montes.
En sus sucesivas respuestas, Mainar afirmó que decidió autoinculparse en febrero de 2007 después de haber llegado a un "pacto" con la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil y los agentes de la Policía Judicial de la Benemérita de Jaca, de tal manera que él se haría responsable del asesinato de Grima a cambio de que el Instituto Armado no molestara a los restantes vecinos.
En varias ocasiones, Mainar dijo haberse autoinmolado para "llamar la atención" en beneficio de sus convecinos. Mainar agregó que conoció un gran número de datos objetivos sobre el asesinato porque se fueron haciendo públicos en los días siguientes al día de autos porque se los comunicaron terceras personas o "por sentido común".
"Impunidad"
Mainar insistió en que sus conversaciones con la Guardia Civil de Jaca son ciertas, como también el pacto al que llegó con ellos para inculparse, al tiempo que recalcó que él no huye de la Justicia, sino que lleva años reclamándola, y calificó a Miguel Grima como un "oportunista" a quien "la impunidad otorgada por la falta de control del Estado, convirtió en arrogante y despótico". En su intervención, de poco más de cinco minutos, Mainar añadió que conoce "el precio que tiene enfrentarse durante tantos años a la verdad oficial, a lo políticamente correcto, defender tantos años los derechos del pez chico", y ha opinado que Fago "no es una anécdota ni un traspiés, sino una historia a veces triste, a veces terrible, protagonizada por un oportunista", en referencia al alcalde.
Se refirió a "tanta gente buena" que "fue al juzgado en demanda de auxilio" y que "fueron interpretados por la clase política de los partidos mayoritarios como una ofensa al honor del colectivo", argumentando que si "éste es de los nuestros, puede hacer lo que quiera", pero a su juicio deberían exigirle que esté entre los mejores, ya que "escondiendo la basura debajo de la alfombra se deshonra la nación entera".
"Si nadie ha visto en Fago prevaricación es por cobardía", ha subrayado Mainar, quien ha mencionado al Rey, quien "nos recuerda que hay que cumplir la Constitución, luchar por la igualdad y la libertad", y que en ocasiones, ha dicho, "el pueblo llano está por delante de las instituciones y los políticos".
El juicio quedó visto para sentencia tras ocho días de sesiones, en los que han prestado declaración más de un centenar de testigos.