AGENCIAS | MADRID
Cinco de los nuevos once imputados en la operación Pretoria, en la que se investiga una trama de corrupción urbanística en Cataluña, negaron ayer su vinculación con los hechos, y la Fiscalía Anticorrupción no pidió ninguna medida cautelar para ellos.
Las esposas de los ex altos cargos de la Generalitat en la etapa de CiU Maciá Alavedra y Lluis Prenafeta, Doris Malfeito y Lluisa Mas, declararon ante Baltasar Garzón que hicieron lo que les pedían sus maridos. El juez interrogó además al ex concejal de CiU en Mataró y ex coordinador del Plan Metropolitano de Barcelona Genís Carbó, al administrador de Niesma Corporació Manuel Valera; y al arquitecto municipal de Santa Coloma Lluis Falcón.
El fiscal no pidió ninguna medida cautelar para los imputados, que continúan en libertad y que se han desvinculado de la trama de corrupción urbanística que operaba en Santa Coloma, Llavaneres y Badalona, donde se defraudaron unos 45 millones de euros.
Carbó, imputado por cohecho ya que "habría recibido" 244.000 euros de Niesma Corporació -empresa presidida por Luis García, alias Luigi, cabecilla de la trama-, justificó esa cantidad como "honorarios profesionales".
A Doris Malfeito y a Lluisa Mas, el juez les imputa blanqueo y a esta última haber ayudado a su esposo a "purificar los beneficios de las actividades ilícitas de aquél", además de figurar como administradora de Poliafers SL, "a través de la cual se canalizaron algunas de las comisiones cobradas" por Prenafeta. Además, Garzón imputa asociación ilícita, fraude y exacciones ilegales a Lluis Falcón.