AGENCIAS | BARCELONA
El pueblo más pequeño de Cataluña, Sant Jaume de Frontanyà (Barcelona), se ha avanzado a la jornada de consultas independentistas convocadas para hoy en 167 municipios catalanes diciendo sí a la independencia.
De las 19 papeletas depositadas en las urnas, 18 dijeron sí y una, no, sobre un total de los 21 censados que tiene el pueblo más pequeño de Cataluña. El alcalde, Ramón Vilalta, calificó de "éxito fabuloso" la consulta y subrayó que "se ha conseguido lo que se buscaba, un voto clamoroso por la independencia". Vilalta admitió que el único voto en contra registrado en la consulta, emitido por una vecina, no fue ninguna sorpresa. "El pueblo es pequeño y todos nos conocemos", aseguró. Sin embargo, aclaró que la democracia "es eso", poder votar con libertad. "Y no pasa nada", añadió.
El presidente de ERC, Joan Puigcercós, se desplazó ayer a Santa Jaume de Frontanyà para asistir a la antesala de las votaciones que vive este pueblo. Puigcercós arropó al alcalde del pueblo, quien depositó su papeleta con el sí ante todos los presentes poco antes de las doce.
Sant Jaume ha sido el interruptor que encenderá esta iniciativa prevista para el domingo en el resto de municipios catalanes que también participarán en consultas: casi 600 mesas y más de 15.000 voluntarios forman parte de la logística de la organización para preguntar a los vecinos de éstas poblaciones si están a favor de la independencia, o no.
En contraposición a esto, el sábado por la tarde delante del Parlamento catalán, el PSC ha convocado a todos sus alcaldes para hacer una foto en defensa de la constitucionalidad del Estatut. El secretario de Organización del PSC, José Zaragoza, constató ayer que la lucha "importante" que afronta ahora Cataluña es la defensa del Estatut que fue aprobado en referéndum por los ciudadanos con más del 70% de los votos y opinó que las consultas soberanistas pueden distraer esfuerzos en este objetivo.