REDACCIÓN | A CORUÑA
Aminatu Haidar ya está en casa. Un avión medicalizado despegó pasada la medianoche del aeropuerto de Lanzarote para repatriar a El Aaiún a la activista saharaui, que ayer cumplía 32 días en huelga de hambre. Haidar tenía vía libre para regresar al Sáhara Occidental desde que, a media tarde, España, Francia y Marruecos alcanzaran un pacto que, según el entorno de la activista, no implica que tenga que hacer declaración alguna de perdón.
Tras conocer el acuerdo a tres bandas, Haidar proclamó su vuelta a El Aaiún como "un triunfo para la Justicia, para el Derecho Internacional, para los Derechos Humanos y para la causa saharaui". La activista pronunció estas palabras a las 21.15 horas desde una silla de ruedas a la salida del hospital general de Lanzarote, donde había sido ingresada la madrugada del jueves ante el evidente deterioro de su estado de salud.
Más de 300 personas la recibieron con vítores y aplausos en el aeropuerto de Guacimeta, a donde llegó la activista en una ambulancia medicalizada, escoltada por la Guardia Civil. El avión que la llevó a su casa despegó sobre las 23.23 horas en la Península.
La activista viaja sin pasaporte marroquí ni español y con un salvoconducto de España. "Quiero abrazar a mis hijos y a mi madre", dijo nada más salir.
En el avión que trasladaba a Haidar, un aerotaxi, la acompañaban su hermana Laila Haidar y el doctor Domingo de Guzmán, que la atendió en sus primeras semanas de huelga de hambre.
Pilar del Río, esposa del Nobel de Literatura José Saramago, fue quien transmitió personalmente la noticia al entorno de Haidar tras ser alertada por el propio presidente Zapatero, quien le comunicó por teléfono la buena nueva.
Haidar tenía ya dificultades para asimilar el agua azucarada con la que se nutría desde hace un mes e incluso sufrió vómitos, por lo que fue internada en la UCI, aunque por la tarde, ya estabilizada, pudo ser trasladada a una habitación.
Tras su breve rueda de prensa, Haidar se dirigió a las 21.28 horas al aeropuerto, donde desde una hora antes la esperaba un aparato medicalizado de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo. Escarmentada por la experiencia de la repatriación que Marruecos abortó en el último minuto el día 4, la activista advirtió de que si el de ayer era un nuevo paso en falso seguiría con su huelga de hambre. Media hora después, la vicepresidenta De la Vega llamaba al líder popular, Mariano Rajoy, para comunicarle los detalles.
La jornada de ayer amaneció ya con numerosas pruebas de que las negociaciones para buscar una salida a la crisis estaban bastante avanzadas. Así lo dio a entender el presidente Zapatero, por la mañana, y su ministro Moratinos, en el Congreso. Por la tarde, fuentes diplomáticas confirmaron que el desenlace era inminente tras las negociaciones de alto nivel que Marruecos -cuyo Gobierno reconoció estar acusando un desgaste ante la población- llevó a cabo en los últimos días con EEUU, Francia y España. El despegue del avión se produjo después de que España y Francia hicieran públicos simultáneamente sendos comunicados. En el de Madrid, se deja constancia de que es la ley marroquí la que rige en el Sáhara; en el de París, Sarkozy respalda la propuesta marroquí de una gran autonomía para el Sáhara.