AGENCIAS | BILBAO
El colectivo de presos de ETA (EPPK) anuncia que en los próximos días iniciará una "nueva fase de lucha" en las distintas cárceles españolas y francesas, según recogió ayer el diario abertzale Gara en un comunicado. El colectivo, que no concreta las medidas que llevará a cabo, afirma que ponen su "fuerza" para que el conflicto se solucione siguiendo "perspectivas políticas y democráticas".
EPPK denuncia la "represión" y asegura que es necesario abrir un "proceso democrático fuerte en Euskal Herria". El colectivo de presos afirma que el pueblo vasco necesita "obligar a los dos estados" a desarrollar una política penitenciaria "basada sólo en principios democráticos, abandonando la política de dispersión y reconociendo el carácter político de los presos vascos". "Nuestro estatus político debe ser reconocido de forma oficial y positiva para ser repatriados a Euskal Herria con todos nuestros derechos respetados", precisa.
Por otra parte, la organización juvenil Segi, ilegalizada por su vinculación con ETA, había creado en los últimos tiempos una organización denominada Sarea, La Red, con el objetivo de captar adeptos, según informaron a Europa Press fuentes judiciales.
Para conseguir la captación, Segi ordenó hacer listas de jóvenes que podrían ser atraídos a la organización e incluyó algunas recomendaciones para identificarlos, tales como recordar que han ido a la escuela con miembros de Segi, que visten sus mismas camisetas o que van a la taberna del pueblo. Además y como si de una secta se tratara, recuerdan a sus seguidores que la "militancia" es una "forma de vida".
Según las fuentes, estos datos están recogidos en un documento que está en el sumario abierto a raíz de las última operación policial llevada a cabo contra Segi, en la que resultaron detenidos 34 integrantes de la formación juvenil de la banda. Tras esta operación, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, afirmó que se había impedido que ETA tuviera una cantera. El texto, titulado Sarea (La Red), consta de tres folios y fue intervenido en la Sociedad Montoste y a Jon Anda -de 24 años y residente en Vitoria-, uno de los detenidos por la Guardia Civil en la citada operación.
En el documento se plantea toda una estrategia "a largo plazo" con el fin de estructurar una «base social juvenil» mediante la captación de jóvenes, atrayéndolos hacia los postulados de Segi y de la izquierda abertzale, para lo que se proponen desarrollar la «cercanía» con ellos y tener una "relación y comunicación diaria con el ámbito juvenil".