AGENCIAS | MADRID
Las Fuerzas de Seguridad explosionaron ayer sobre las 13.00 horas una mochila sospechosa que estaba en el módulo D del aparcamiento de la T-4 del aeropuerto de Barajas y que finalmente se comprobó que no tenía explosivos. La mochila estaba en la planta 0 del módulo, que fue desalojado y acordonado quince minutos antes de que los agentes procedieran a la detonación.
Fuentes de las fuerzas de seguridad informaron que la mochila "no contenía explosivos", una vez analizados los restos de la detonación. Una vez concluida esta operación de control, se reabrió el módulo sobre las 13.20 horas para que los ciudadanos pudieran acceder al aparcamiento.
En este mismo aparcamiento fue donde ETA hizo estallar una furgoneta-bomba el 30 de diciembre de 2006, que causó la muerte de dos ecuatorianos y que supuso el final de la tregua que mantenía entonces.
La mochila se encontraba debajo de un vehículo marca Mercedes que estaba estacionado en la plaza número 614 de la planta 0.
Uno de los perros de la Policía fue el que levantó la sospecha al quedarse sentado junto a la bolsa, lo que llevó a acordonar la zona e impedir el tránsito de las personas.
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ratificó en una rueda de prensa que se había tratado de una "falsa alarma".