Las tres bombonas encontradas en el interior de la furgoneta interceptada en un control rutinario de la Guardia Civil en Zamora estaban preparadas para construir las bombas denominadas grozni en el argot de la banda terrorista, que sirven para crear un cañón explosivo que ETA ya ha utilizado en varios de los atentados perpetrados durante los últimos años y que tienen una gran capacidad destructiva. Una de las bombonas ya estaba seccionada conformando un cañón de unos 30 centímetros donde los etarras introducen gran cantidad de explosivo que luego hacen estallar mediante un temporizador. Las otras dos bombonas halladas en el vehículo, dos recipientes de gas a presión, propano y butano, vacías, de 84 litros de capacidad, tenían el mismo cometido que la primera, que ya había comenzado a prepararse para un futuro atentando. En la furgoneta requisada los agentes también encontraron suficiente material y armamento para la construcción de bombas lapa y coches bomba, así como 800 euros en metálico.
En los cinco ziriak hallados, dispositivos utilizados para la apertura de vehículos y puertas, podía observarse el anagrama de la banda terrorista ETA, una serpiente enrollada a un hacha. La documentación que se encontró, tanto en el furgón Iveco Turbo Daily, como en el Opel Astra que conducía la etarra que desempeñaba las labores de lanzadera, está siendo investigado de forma minuciosa por los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. La etarra detenida, Iratxe Yáñez Ortiz de Barrón, una de las terroristas más buscadas por el Ministerio del Interior, portaba en el momento de su captura, en Vila Nova de Foz, Portugal, seis DNI falsos, un pasaporte y documentación francesa.