AGENCIAS | MADRID
El juez Baltasar Garzón procesó a los ex dirigentes de ETA Garikoitz Aspiazu, Txeroki, Jurdan Martitegi y Aitzol Iriondo -considerados los últimos números uno del aparato militar de la banda, ya detenidos-por ocho atentados cometidos por el comando Vizcaya en 2007 y 2008.
El magistrado de la Audiencia Nacional dictó asimismo el procesamiento de Arkaitz Goikoetxea, detenido en julio de 2008 y considerado el responsable del comando, y a nueve presuntos miembros o colaboradores del mismo, a los que acusa, entre otros delitos, del intento de secuestro de un concejal del PSE-EE de Eibar (Guipúzcoa) a quien pretendían mantener sedado un par de días antes de matarlo.
Entre los atentados que se atribuyen a los procesados figuran los perpetrados contra las casas cuartel de la Guardia Civil de Durango (Vizcaya) -agosto de 2007-, Calahorra (La Rioja) -marzo de 2008- y Legutiano (Álava), este último cometido en mayo de 2008 y que costó la vida al agente Piñuel.
También les imputa los atentados contra el club marítimo de Getxo (Vizcaya) -mayo de 2008-, la comisaría de la Ertzaintza de Zarautz (Guipúzcoa) -septiembre de 2007-, el Palacio de Justicia de Getxo -noviembre de 2007-, y las sedes del PSE-EE en Balmaseda (Vizcaya) -diciembre de 2007- y en Derio (Vizcaya) -febrero de 2008-.
El juez señala en su resolución que "otra de las actividades criminales del grupo consistía en la elaboración de informaciones dirigidas a la obtención de datos para posibles atentados".